viernes, 15 de enero de 2016

Geopolítica 1

TEORÍA DEL HEARTLAND y LA CONQUISTA DEL MUNDO

En 1904, el político y geógrafo inglés Halford John Mackinder elaboró una teoría generalista sobre el pasado, presente y futuro del poder mundial. Esta teoría, llamada Teoría del Heartland venía a decir que, a nivel histórico, quien controlase la zona de Asia Central-Rusia Central-Siberia, tenía bastantes probabilidades de controlar tanto el resto de Asia como el resto de Europa, pudiendo así obtener una posición privilegiada de cara al dominio mundial. Esta especie de profecía geopolítica nunca ha llegado a darse realmente, aunque sí es cierto que en varios momentos de la historia ha estado cerca de cumplirse.


Mackinder contribuyó a dar a la geografía el carácter de asignatura escolar en el Reino Unido, e introdujo la geografía en Oxford y en otras universidades de su país. Desde 1904 hasta 1908 fue director de la Escuela de Economía de Londres y desde 1909 hasta 1922 miembro del Parlamento.
De su obra destacan sus trabajos monográficos sobre Gran Bretaña y su imperio (Britain and british seas, 1902). Mackinder  formuló su teoría del heartland (región central)  por primera vez en 1904 y revisada en 1919 y 1943.


viernes, 8 de enero de 2016

La Guerra y los filósofos de la Sospecha

EL CONCEPTO DE LA GUERRA PARA KARL MARX


A Karl Marx, Friedrich Nietzche y Sigmund Freud se les denomina Los filósofos de la sospecha[1]. Los tres sospechaban que no existía sujeto racional, que la razón no mueve los hilos del mundo desenmascarando los valores ilustrados de la racionalidad, y poniéndolos en cuestión. Ellos dudaron de los métodos racionales para la búsqueda de la felicidad y la verdad y afirmaron que la conciencia, en su conjunto, es una conciencia falsa. Aunque no son pensadores coetáneos[2] comparten una actitud crítica hacia la sociedad que conocen. Para Marx la conciencia se falsea por intereses económicos[3] y quiere alcanzar la liberación mostrando, tal cual es, a la clase burguesa (alienación y materialismo económico); para Freud acontece por la represión del inconsciente[4] buscando “curarla” por la conciencia y la aceptación de la realidad (represión e inconsciente dinámico),  y para Nietzche por el resentimiento del débil, por la aceptación de la moral reinante,  ya que es la irracionalidad la que mueve el mundo[5] (la voluntad del poder y nihilismo). Los tres buscan los principios ocultos de la razón de la época que les toca vivir para poder interpretarla.

Los tres muestran que no existe sujeto racional ni conciencia propia de dicho sujeto. E inciden en que son elementos sociales, económicos o ideológicos los que explican este cambio de paradigma[6], siendo el sujeto la expresión de contradicciones históricas, sociales, morales y psíquicas y queriendo liberar al hombre de la dominación económica, de la represión sexual y del pensamiento moral racional. El objetivo, denunciar una falsa utopía para (intentar) instaurar una nueva capaz de liberar al hombre, aflorando su verdadera conciencia, destruyendo todo lo que impide al hombre expresar su propia naturaleza. Desvelar lo que Nietzsche descubrió acerca de la realidad preguntándose qué hay de auténtico bajo los valores morales y el concepto de verdad; lo que Marx indagó acerca de ideología y lo que Freud puso de manifiesto en torno a las acciones del ser humano y del papel del inconsciente. Si se quiere comprender el nuevo ámbito científico y de pensamiento que existe a partir de estos filósofos, diferentes autores han coincidido en cifrar en cuatro los ejes de su sospecha: Religión, política, sociedad y ética.




RELIGION
POLÍTICA
SOCIEDAD
ETICA




MARX
Alienación, negación, búsqueda de consuelo ante la explotación del mundo.
La religión es el opio del pueblo
El mundo no debe interpretarse, sino transformarse. Para beneficiar a los explotados, la mayoría, la filosofía debe dejar paso a la política.
El sujeto burgués (que ha acabado con el antiguo régimen) ha de ser sustituido por el obrero consciente de su clase. Acabar con la alienación para conseguir una nueva sociedad mediante la lucha de clases.
La ética que se nos impone está al servicio de la clase dominante poseedora de los medios de producción. Como la ética es ideología, ésta debe ser cambiada en beneficio de la mayoría.


NIETZCHE
El Dios cristiano es la expresión del resentimiento y de los valores negadores de la vida.
Dios ha muerto”
Para llegar a ser superhombre hay que generar una gran política. Para hacer los mejores ciudadanos, hay que usar la política.
El hombre debe ser superado por el superhombre que destrozará las convenciones sociales.
Al poner fin a la moral del rebaño creando nuestros propios valores llegaremos a ser superhombres.



FREUD
La religión es la ilusión de un mundo seguro, como el de la figura paterna. Dios es la impotencia de los humanos para guiarse por sí mismos y foco de represión sexual.
La política es una represión que niega el placer, en aras de unos principios que ni comparten ni aceptan la gran mayoría de ciudadanos.
La represión del deseo y la negación del placer crean sociedades con individuos infelices. Esta represión traerá una revuelta contra la sociedad y la cultura.
La ética surge del miedo que en la infancia nos produce el padre. La ética es represión del deseo que nos culpabiliza constantemente.

     
   Introducidos en las teorías de la sospecha, pasamos a desgranar el concepto que de la guerra, tiene el autor elegido: Karl Marx.

Karl Marx nació en el reino de Prusia en 1818, año en que se celebra el Congreso de Aquisgrán[8], después de la derrota de Napoleón en Waterloo por los ejércitos anglo-prusianos, marcando el final de las guerras Napoleónicas[9]. De origen judío, su familia formaba parte de la clase media prusiana (su padre era abogado); estudió en la universidad Bonn y Berlín, pero se doctoró en filosofía por la de Jena. Fue su suegro Ludwing Von Westphalen quien le inicia en las doctrinas racionalistas de la Revolución Francesa de 1789. Sus ideas políticas le obligan a dejar Alemania e instalarse en Francia (París) en 1843. Allí conoce a Federico Engels, con quien entabla una sólida amistad personal e intelectual[10], además de personajes del socialismo francés como Proudhon y Blanc y  al anarquista ruso Bakunin. Sus ideas radicales provocan que sea expulsado de Francia, estableciéndose en Bruselas en 1845, desde donde sigue en contacto con su amigo Engels[11]. En 1847 se afilia a la Liga Comunista y redacta los principios de la misma junto a Engels, en el famoso Manifiesto Comunista que se publicaría en 1848 en la ciudad de Londres, coincidiendo con una oleada de revoluciones en Europa[12] en ese mismo año. Los belgas vuelven a expulsarle y regresa a Francia, pero por poco tiempo, ya que junto a Engels se dirige a Alemania. Después de varias expatriaciones más, establece su residencia definitiva en Londres en 1849. Es en esta ciudad donde participa de la 1ª Internacional[13] en 1864, y comienza a escribir su obra cumbre, El Capital, cuyo primer tomo verá la luz en 1867, siendo póstumos los dos siguientes y publicados por Engels en 1885 y 1894,  poniendo en orden los manuscritos de su amigo. Después del fracaso de la Comuna de París en 1871[14] Marx se retira de la política activa, aunque son dos de sus muchos discípulos alemanes[15] los que fundan en 1875 el Partido Socialdemócrata alemán, que dominó la 2ª internacional[16] bajo una fuerte inspiración marxista. Esta (la socialdemócrata) es una de las dos ramas del marxismo. La otra es la comunista, que vio como sus principios movieron la revolución rusa de 1917 o la china de 1949, con la instauración de un estado socialista de partido único. No en vano, el tiempo de Marx es el de la formación y consolidación de las sociedades industriales y el de un buen número de obreros que se concentran en los principales núcleos urbanos protestando contra un sistema que defiende la productividad y el máximo esfuerzo de los obreros sin ningún derecho.  Marx muere en 1883 en Londres.

Engels fue el encargado de acuñar el término de socialismo científico para diferenciar las tesis que elaboró junto a Marx de las del llamado socialismo utópico[17] de Owen, Saint-Simon, Fourier o Cabet.

Karl Marx es uno de los filósofos que más parece contribuir al pensamiento filosófico de la guerra, no en vano crítica y conflicto son aspectos principales de sus planteamientos ideológicos. Conceptos como “lucha de clases”, “crítica marxista” o “revolución socialista” son la base de este  pensamiento que se repite en sus libros y artículos. Para Marx, el motor del cambio de la historia es el conflicto, pero no entre naciones o estados, sino entre clases sociales, siendo el factor determinante de dicho conflicto el poder económico. El materialismo histórico[18] es la ciencia marxista que interpreta la historia, y supone la afirmación del hombre como protagonista de la Historia. Sus dos ideas fundamentales son las relaciones que el hombre establece con la naturaleza y con los demás hombres son relaciones materiales, y que los hombres producen e intercambian bienes materiales para poder satisfacer sus necesidades materiales. Estas relaciones son las que dan origen, en última instancia a la ideología y a la estructura jurídica, social y política del Estado. Por lo tanto, se trata de un materialismo dialéctico e histórico. El materialismo marxista consiste en la afirmación de que la producción, distribución, intercambio y consumo de bienes, son la raíz de que los hombres tengan y desarrollen esta o aquella mentalidad, y elaboren estas o aquellas leyes, y se dé este o aquel modo de gobernar la sociedad, siendo la  materia  el sistema de producción de los bienes materiales  o  las relaciones económicas de producción. Materialismo histórico es, por tanto, lo que condiciona realmente la historia humana, es decir, las relaciones económicas de los bienes de producción.

            El conflicto es exclusivamente entre clases. Esta expresión condiciona la teoría de la lucha de clases marxista y es el hilo conductor que nos muestra que la historia está sujeta a leyes, no siendo ese caos donde se suceden periodos de progreso, estancamiento, revolución, guerra y paz. El modo en que se organizan las relaciones sociales de producción es lo que Marx denomina estructura de una sociedad, la base económica de de cada sociedad, y comprende tres niveles: condiciones, fuerzas y relaciones de producción[19]. Sobre esta estructura se sitúa la superestructura, la forma jurídico-política de cada sociedad, que está condicionada por la ideología de la clase dirigente. Nuestros modos de pensar y de gobernarnos están condenados por el desarrollo de nuestras fuerzas productivas, por nuestro modo de producción. Esto es lo que Marx llama materialismo dialéctico y el capitalismo no escapa de esta dialéctica, cuando al generar beneficios para una minoría, genera pobreza para una mayoría, posibilitando el caldo de cultivo para fascismos o revoluciones. De este razonamiento conviene Marx la existencia de clases sociales (por las relaciones sociales de producción): una minoría burguesa y una mayoría trabajadora que solo puede vivir trabajando para la minoría, con intereses opuestos y buscando la revolución proletaria que traerá la abolición de la propiedad privada de los bienes de producción y el fin de la sociedad de clases[20].



            Para Marx la clase trabajadora es la clase universal, la que velará por los intereses de todos, desde un punto de vista general. Por eso sólo el proletariado puede alcanzar un conocimiento objetivo de la realidad social, porque carece de todo y solo puede construir para prosperar. Entra en juego el concepto de alienación para Marx, donde el trabajador es mera mano de obra que proporcionará al burgués riqueza. Existe alienación porque existe propiedad privada, que dejará de existir modificando dicha estructura económica. Por lo tanto, la denuncia de la alienación es también  lucha de clases, parte del motor de la ética marxista. Y uno de los rasgos de ésta moral es la violencia y, si bien la clase trabajadora debe abstenerse de participar en la guerra de los estados, no debe hacerlo cuando se trata de la lucha de clases. La violencia verbal también forma parte de la retórica marxista que bebe de revoluciones europeas anteriores[21]. Marx define la relación entre las clases como una situación bélica. La lucha de clases es una guerra civil. Las naciones capitalistas viven en estado de guerra civil larvada o latente. Según nos cuenta Blasco de Avellaneda[22], “(...) la situación bélica implica la valoración emocional de la ruptura y la catástrofe. Hay en Marx una disposición a aceptar de buen grado los costes y los sacrificios de la guerra.
La clase burguesa, políticos, intelectuales, empresarios, debe ser arrojada fuera de la historia. El orden burgués debe ser combatido hasta sus últimas consecuencias, destruido, enterrado, por la violencia o el terror revolucionario si es preciso, sin piedad y sin pedir piedad, por la revolución permanente”. Además, la guerra trae consideraciones de tipo gremial (bando, ejército...) y escala de mando, provocando graves “alteraciones” en el sistema, cuando el  proletariado se convierte en ejército formando parte de un sistema clasista y jerarquizado. En la democracia obrera es el proletariado el que ostenta realmente el poder, impidiendo mediante leyes y medios coercitivos diversos[23] la explotación de una clase social por otra.


Desde el punto de vista del proletariado es una democracia, porque es su clase la que domina todo el entramado social. Desde el punto de vista de la burguesía es una dictadura pues se emplean medios coercitivos para perseguir a los que no defienden  los intereses de la clase trabajadora. Si la vía que se adopta es la del socialismo[24], se potencia el papel del estado como instrumento para racionalizar la producción, se distribuye entre toda la población la riqueza generada[25] y se controla socialmente los grupos que quieran volver a instalar el sistema de clases sociales. En esta concienciación de la sociedad, en particular del proletariado, se transita al comunismo por obsolescencia del capitalismo, eliminando las diferencias económicas y sociales de los distintos grupos sociales que pudieran aparecer. Si, por el contrario, la vía que se adopta es la del comunismo[26], se toma el poder por una minoría que derroca al estado capitalista y procede a concienciar a toda la sociedad de las bondades del sistema. Es la culminación del proceso revolucionario. El hombre es protagonista de su destino.

            De todos los textos que he podido leer sobre este asunto, la posición de Marx no está clara. Sí es concluyente y explícito en la valoración de la violencia como instrumento para la toma del poder por parte del proletariado en la fase de dictadura, sobre grupos sociales distintos a la clase obrera, donde legitima esa violencia para la lucha de clases. Pero parece que no le interesa nada más de los conflictos bélicos ni de la guerra. Los “herederos” de Marx sí lo han hecho, llegando a tres posibles interpretaciones: la primera tiene que ver con la existencia de muchos partidos comunistas en el último tercio del siglo XX que consideraron legítima la violencia y participaron de guerrillas y grupos terroristas[27]; la segunda se relaciona con la dictadura del proletariado  y su instauración en Rusia, China o Cuba, después de sendas revoluciones que fueron conflictos armados en toda regla. La tercera tiene que ver con otros partidos comunistas, sobre todo europeos[28], que rechazaron este método y se instalaron en la vía democrática.         


Desde mi punto de vista, es difícil poder entender que la violencia valga solo en un determinado momento histórico o social, que se justifique su uso como legítimo. Sin embargo estos razonamientos, seguramente sin la intención de su creador,  posibilitaron una época de gran zozobra mundial, política de bloques, tensión nuclear y separación del mundo en dos concepciones radicalmente opuestas. Durante estos días estamos siendo testigos de lo que podría ser el fin del último resquicio de la guerra fría, ya que el Presidente de Estados Unidos ha anunciado el fin del bloqueo comercial a Cuba. Cincuenta y tres años después los Estados Unidos se han dado cuenta que todo el sistema impuesto por Kennedy no ha servido para derrocar al sistema comunista cubano. Sin duda son las personas las que hacen la política y son ellas las que interpretan el momento que les toca vivir. A Marx también. Y quiero entender que toda su propuesta económica, a modo de revelación, produjo diferentes revoluciones en el mundo que han conseguido modificar la historia de la humanidad, al menos por un tiempo. No debemos perderlo de vista, porque de nuestra historia aprendemos a no cometer los mismos errores.

RGM.



[1] La frase fue acuñada por el filósofo francés Paul Ricoeur en 1965. Aparece en su libro De l'interprétation. Essai sur Sigmund Freud.
[2] Marx es de la mitad del siglo XIX, Nietzche de finales del siglo XIX y Freud de principios del siglo XX.
[3]El sistema capitalista no precisa de individuos cultivados, sólo de hombres formados en un terreno ultra específico que se ciñan al esquema productivo sin cuestionarlo”. Karl Marx. Miseria de la Filosofía. 1847.
[4]La represión se contrapone al yo, y se plantea la tarea de cancelar las resistencias que el yo exterioriza a ocuparse de lo reprimido”.
[5] “La irracionalidad de una cosa no es un argumento en contra de su existencia, sino más bien una condición de la misma.”.
[6] Marx habla sobre el ser del hombre diciendo que estos son sus procesos de vida; Nietzche especula con la moralidad recibida y Freud sobre el inconsciente que rige los actos de la conciencia.
[7] Cuadro de elaboración propia desde las definiciones de Ramón Alcoberro.
[8] Austria, Prusia, Rusia y Gran Bretaña forman la cuádruple alianza para mantener el orden absolutista en Europa e impedir cualquier intento de alterar la geopolítica europea. Este congreso se celebra después de la derrota de Napoleón en 1815 y, además de la paz, pretende hacer valer los derechos de las cuatro potencias firmantes.
[9] 1803-1815.
[10] En 1845 publican su primer libro La sagrada familia.
[11] Escriben “La ideología alemana”, que contiene ya los elementos del materialismo histórico, y que no será publicada hasta 1932.
[12] Francia, Alemania, estados de los Habsburgo (Austria, Hungría, Bohemia, ahora parte de la república Checa, Voivodina, hoy parte del norte de Serbia, partes de Italia como Lombardía, Véneto, Parma, Módena y Toscana), otros estados italianos como Sicilia y Roma, Valaquia en la actual Rumanía y España. 
[13] Fundación de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT).
[14] Insurrección breve (18 de marzo a 28 de Mayo) durante la cual el movimiento revolucionario autogestionario y anarquista gobernó la ciudad de París.
[15] Bebel y Liebknecht.
[16] En 1889.
[17] El socialismo utópico es sobre todo identificado por la voluntad de concebir comunidades ideales, organizadas según principios democráticos y cuyas relaciones se fundan en la equidad como los falansterios de Fourier, las granjas cooperativas de Owen, las colonias icarianas de Cabet o el capitalismo equitativo y planificado  de Saint-Simon.
[18] La corriente filosófica que nace en Grecia con Heráclito y Epicuro, hace 2500 años, y que sitúa a la materia como elemento principal -y único- en la Naturaleza se llama Materialismo. Esta corriente está más o menos opuesta al Idealismo, que considera a la materia como un simple "reflejo" de la realidad, y tiene su apogeo con Platón (según interpretaciones clásicas) y durante toda la Edad Media. A principios del s.XIX, el materialismo supone una oposición radical a la teología y la religión, y por tanto una lucha contra las instituciones que detentaban el poder. Ésta corriente es "resucitada" por Feuerbach, que critica el idealismo de su colega Hegel. Posteriormente, Marx y Engels retoman el materialismo de Feuerbach y aprovechan el razonamiento dialéctico de Hegel, para establecer su teoría. 
[19] Posesión de los medios de producción y división del trabajo en una sociedad.
[20] Mientras llega este momento, la clase trabajadora tendrá que “reprimir” a la clase poderosa y burguesa mediante lo que Marx llama la dictadura del proletariado.
[21] Revolución francesa, sobre todo en su fase Jacobina.
[23] A saber, policía, ejército, expropiación de tierras, control de los movimientos financieros, nacionalización de la banca y de las fábricas, etc...
[24] La llamada vía indirecta del camino hacia el comunismo, que triunfó después de la 2ª Guerra Mundial con el afloramiento, sobre todo en Europa, de los Partidos Comunistas.
[25] Conceptos como los de sanidad o educación universal y pública, pensiones, obras públicas...
[26] La llamada vía directa, que Lenin impuso en 1917 y Stalin posteriormente en 1941.
[27] Brigadas Rojas en Italia, Fracción del Ejército Rojo en Alemania... Aquellos movimientos que David Rapoport denomina como tercera oleada del terrorismo moderno u oleada de la nueva izquierda.
[28] Los llamados Eurocomunistas en España, Francia o Italia. 

jueves, 31 de diciembre de 2015

¡Feliz año 2016!



El equipo de Soy Resilente, el Blog de Seguridad y Defensa, les desea un feliz año 2016

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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Feliz Navidad y Felices Fiestas


Desde Soy Resilente, Blog de Seguridad y Defensa, les deseamos una feliz Navidad y unas felices fiestas. 


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viernes, 18 de diciembre de 2015

Acuerdo en la COP21 de París

HISTÓRICO ACUERDO SOBRE EL CLIMA


En París todo es posible. 

Desde 1992 han sido muchas las conferencias: Río de Janeiro (Brasil), Kioto (Japón) en 1997, Washington (USA) en 2001, Bali (Indonesia) en 2007, Copenhage (Dinamarca) en 2009, Cancún (Méjico) en 2010, Durban (Sudáfrica) en 2011 y París 2015. 

Los 195 países reunidos firman un histórico acuerdo para limitar el aumento de la temperatura del planeta. Nunca por encima de los 2º. Además, los países presentaran sus objetivos de reducción de emisiones cada 5 años, se crean inventarios para hacer seguimiento de los programas nacionales de reducción, se crea un mecanismo de compensación a los estados más afectados por el Cambio Climático y los países desarrollados movilizarán 100 mil millones de dólares al año en apoyo a los países con menos recursos. 

Éste, el primer acuerdo universal sobre el clima en la historia, será además vinculante jurídicamente, y deberá ser ratificado por los estados en la próxima primavera. 
El texto del acuerdo es un éxito, sin duda, de todos y para todos. Pero, sobre todo, para las generaciones futuras, que dispondrán de un mejor planeta. Aunque tarde, damos la bienvenida a este acuerdo que supone esperanza y oportunidades. Ahora a vigilar el cumplimiento del acuerdo, empezando por invertir nuestro modelo productivo. No será inmediato, pero cuanto antes empecemos, mejor para el planeta y para todos y todas. 

Sin duda, esta es una muy buena noticia. Enhorabuena a todos y todas. 


viernes, 11 de diciembre de 2015

Escuelas y Teorías en Relaciones Internacional (y 4)

CONSTRUCTIVISMO






El constructivismo se ocupa principalmente de entender cómo el rol de las ideas modela el sistema internacional. Por "ideas", los constructivistas se refieren a los objetivos, amenazas, temores, identidades, y otros elementos de la realidad percibida que influencian a los estados y a los actores no estatales dentro del sistema internacional. Los constructivistas creen que estos factores ideacionales pueden tener efectos de alto alcance, y que pueden triunfar sobre asuntos materialistas del poder. Por ejemplo, los constructivistas observan que un incremento en la capacidad armamentista estadounidense es comúnmente más vista como un tema de preocupación por Cuba, antagonista tradicional de los Estados Unidos, que por Canadá, un aliado cercano al país norteamericano. Los constructivistas también creen que las normas sociales modelan y hacen variar la política exterior a lo largo del tiempo de modo más efectivo que la seguridad que los realistas citan. En síntesis, el tema central del constructivismo es la mutua constitución de las estructuras sociales y los agentes de las Relaciones Internacionales, y se analizan identidades e intereses de los actores. Esto es una síntesis de teorías reflexionistas, racionalistas, neorealistas y neoliberales. Todo se interelaciona, pero no es un proceso súbito. Este es un enfoque cuyo punto de vista es la superación, no es un debate.

Richard Price y Cristian Reus-Smit (1998) definen al constructivismo a partir de la selección de tres presupuestos ontológicos centrales que esta teoría asume sobre la vida social y su impacto sobre aspectos de la política internacional: a) la importancia de las estructuras normativas o ideacionales al igual que las estructuras materiales; b) las identidades como constitutivas de los intereses y las acciones, de manera que entender cómo están constituidos los intereses es la clave para explicar una amplia gama de fenómenos internacionales que los racionalistas han malinterpretado o ignorado; y c) los agentes y las estructuras están mutuamente constituidos, pero a pesar del poder constituyente de las estructuras, estas no existen independientemente de las knowledgeable practices (conocimientos desde la práctica) de los agentes sociales.


viernes, 4 de diciembre de 2015

Escuelas y Teorías en Relaciones Internacional (3)

INSTITUCIONALISMO





Un grupo de teorías de las relaciones internacionales que combinan varias aproximaciones del funcionalismo, el neofuncionalismo, la teoría de los regímenes (regime theory) o la teoría de los cárteles de Estados (state cartel theory) pueden calificarse de "institucionalistas" porque ponen el énfasis en el estudio de las "instituciones", que definen de forma diferente, dependiendo de la teoría concreta. Pueden englobar reglas y normas, formales e informales, así como organizaciones políticas (Estado, ONG y otros agentes de las relaciones internacionales).

Las teorías funcionalistas está representada por la obra de David Mitrany, mientras que la neofuncionalista lo está por los partidarios de una aproximación supranacional al modelo de integración europea desarrollado por Jean Monnet.

Varias formas de institucionalismo y neoinstitucionalismo, particularmente en la teoría de la elección racional y en el institucionalismo histórico explican el comportamiento de los actores de la escena internacional, bien en la dimensión racional de sus elecciones, o bien en el contexto histórico. La obra de Theda Skocpol efectúa un análisis comparativo de las políticas adoptadas por Suecia y el Reino Unido para enfrentarse a la Gran Depresión, mostrando cómo el contexto histórico institucional influenció las diferentes opciones que tomaron. El institucionalismo histórico, o su versión neo-institucionalista, pone el acento en la noción de path dependence ("dependencia de la vía") para mostrar cómo las decisiones pasadas influyen en la toma de decisiones presentes.

El institucionalismo neoliberal o transnacionalismo es una aproximación teórica a las relaciones internacionales que da gran importancia a las instituciones en el seno del sistema internacional, es decir, a los actores trnasnacionales (ONGs, terrorismo, flujos de todo tipo), concretamente a todos lo que no son Estados. Desarrollado en los años 1970 por Robert Keohane y Joseph Nye en reacción al neorrealismo, esta teoría recurre a la teoría de juegos (como el neoliberalismo económico, con el que, no obstante, no debe confundirse).

Tenía una orientación descriptiva y usaba el razonamiento inductivo. Considera a las instituciones como reglas de funcionamiento de la sociedad. Describe a las instituciones como acción de gobierno en los campos organizacionales. Las instituciones son puntos focales para la cooperación, son recursos de los agentes y actores racionales para obtener el logro de sus objetivos. Los institucionalistas analizan el conflicto, el poder y la política en el cambio institucional. Hay una cooperación entre las esferas pública y privada, entre lo administrativo y lo político.
La teoría institucional analiza la divergencia de las capacidades de poder de los estados sobre las instituciones. Esta teoría sugiere que la creación de nuevas instituciones, es la mas efectiva estrategia para cosechar relaciones de confianza entre partes en conflicto. Los estados crean las instituciones con el fin de solucionar problemas de acción  colectiva, reducir costos de transacción, disminuir incentivos de corrupción, etc.