viernes, 20 de enero de 2017

La Estrategia de Seguridad Nacional de España


Comparando las Estrategias de 2011 y 2013.

Si nos atenemos al concepto del Realismo en relaciones internacionales, resulta difícil entender que en España no hubiera ningún tipo de documento o estrategia que explicitara nuestro concepto de Seguridad Nacional, así como los objetivos y amenazas,  hasta 2011. Si bien es cierto que existía mucha norma hasta el momento, también lo es que ésta nunca se había interrelacionado con el objetivo de dar a conocer a todos tanto las amenazas, las directrices y los recursos dedicados a mantener nuestra Seguridad Nacional. Para Waltz y los realistas el único interés de los Estados es su supervivencia, y para ello buscan el equilibrio necesario para contraponer poderes, equilibrar  fuerzas. Cuando Mearsheimer introduce la tecnología militar a la teoría realista y tanto Keohane como Nye aseguran que los Estados sólo sobreviven gracias al mantenimiento de su soberanía por la fuerza (ya sea activa o pasiva), las denominadas Estrategias Nacionales de Seguridad proliferan en el mundo Occidental.

Sin embargo el cambio de paradigma en las relaciones internacionales surgido con posterioridad a la caída del Muro de Berlín, junto con la globalización, han hecho emerger nuevos riesgos y amenazas inexistentes hasta ese momento. Y es en esta coyuntura donde, desde mi punto de vista, debemos encuadrar la Estrategia Española de Seguridad de 2011 (en adelante ESS11), la primera de este orden en nuestro País. Hasta ese determinado momento sólo un reducido grupo de países habían elaborado estrategias de este tipo[1], dando respuesta, desde la seguridad nacional,  a qué intereses se tiene como país, cuáles son las políticas y compromisos tanto nacionales como internacionales, qué riesgos y amenazas se tienen que enfrentar, cuáles son las limitaciones como país, cuáles las capacidades para enfrentar los riesgos y determinar cuál queremos que sea nuestra posición en el orden internacional, es decir, qué personalidad queremos exhibir ante el mundo. Y darle la publicidad suficiente como para que todos los implicados en ese empeño conozcan con nitidez tanto a qué nos enfrentamos como los medios que tenemos para contenerlos. Ambas estrategias emplean más instrumentos de los puramente militares o policiales; así, y emulando a las de nuestro entorno, la diplomacia, la economía, la justicia, el medio ambiente, la sanidad o las políticas sociales forman parte de la denominada “responsabilidad de proteger[2]” que tienen los gobiernos en un enfoque integral[3] donde los actores ya no solo son militares o policiales, sino civiles como ONG´s o medios de comunicación social.

CONTEXTO. La EES11 quedó comprometida por el Presidente Rodríguez Zapatero en el discurso de investidura de su segundo mandato (2008). Así, en diciembre de 2009 encarga a Javier Solana la dirección del proceso de elaboración de la primera estrategia de seguridad. Sin embargo, es en 2011 cuando se aprueba la EES11, un año antes de las elecciones que llevarían al Partido Popular de Mariano Rajoy a gobernar España. El país vive una de las mayores crisis económicas de los últimos 80 años, con un claro desplazamiento de la economía hacia Asia, especialmente China, en un mundo multipolar con varias decenas de países haciendo multilateralismo. En una realidad de paradigmas cambiantes España sigue siendo además del puente entre Europa y África la frontera Sur de la UE; el mediterráneo, aunque compartido por un mayor número de países, también utiliza nuestro país como puente con el Atlántico y con el continente americano. Es este un contexto donde la seguridad interior y exterior está difuminada. La ESN13 nace dos años después de este primer documento, en una realidad de estabilidad parlamentaria del gobierno del PP, con los mismos matices económicos provocados por la crisis mundial, exacerbados si cabe por el fenómeno de la globalización y la competencia entre China, la UE, Estados Unidos y los denominados BRICS. Para la ESN13 la posición geoestratégica española es privilegiada y compleja a la vez, orientada a la búsqueda del funcionalismo y la seguridad internacional. Lógicamente la EES11 tuvo muy poca relevancia, al ser modificada dos años después de su aprobación. La ESN13 dice explícitamente que “.../...continúa y revisa la EES11, adaptando y actualizando su contenido.../...”.

EES11 CONTEXTO
ESN13 CONTEXTO
Se aprueba al final del mandato de Rodríguez Zapatero, con un gobierno debilitado. El Parlamento no ha conocido el documento. Perfil propio en cuanto a la relación con la UE. Pico álgido de la crisis económica internacional. Multipolarismo. Multilateralismo. Los paradigmas del orden internacional van cambiando rápidamente.
Estabilidad parlamentaria (mayoría absoluta PP). El Parlamento ha conocido el documento. Crisis económica más globalizada aún. Polarización de una economía con mayor competencia entre los actores regionales mundiales. Multipolarismo. Multilateralismo.

CONCEPTO de Seguridad Nacional: No aparece en la EES11 una definición de Seguridad Nacional, al igual que ocurre en la estadounidense y británica, aunque en el objetivo de la misma se dice que “.../... analizar el contexto actual de seguridad, aportar una visión prospectiva y fijar la líneas para defender los intereses de España y su contribución a un entorno nacional, europeo, regional e internacional más seguro, pacífico y justo”. En la ESN13, al contrario, si aparece, tal y como ocurre con las estrategias francesa o alemana, y esta  “.../... es la acción del Estado dirigida a proteger la libertad y el bienestar de sus ciudadanos, a garantizar la defensa de España y sus principios y valores constitucionales, así como a contribuir junto a nuestros socios y aliados a la seguridad internacional en el cumplimiento de los compromisos asumidos”.

ESTRUCTURA: Ambas contienes resumen ejecutivo y cinco capítulos, coincidiendo en  contenido sólo el primero, el relativo al contexto nacional e internacional, aunque el título es distinto. Sin embargo el segundo capítulo se titula igualmente en ambos documentos tratando, por igual, las zonas de interés estratégico para España. El tercer capítulo en la EES11 habla de los potenciadores del riesgo, mientras que en la ESN13 se dedica a los riesgos y amenazas para la Seguridad Nacional. En el capítulo 4 de la EES11 se analizan las amenazas y riesgos, así como las respuestas que deben darse ante su aparición, y en la ESN13 se dedica un capítulo a las amenazas (el tercero) y otro a las líneas de acción estratégicas.  El quinto capítulo de ambos se encarga de definir los instrumentos institucionales con los que hacer frente a los riesgos y amenazas, aunque con títulos distintos. La EES11 preveía una duración de 10 años para la estrategia, revisable a los 5 años o cuando las condiciones así lo dictaran; la ESN13 no dispone duración determinada de sus contenidos, aunque indica que dicha estrategia tendrá una actualización constante y una revisión periódica de sus contenidos.

EES11 ESTRUCTURA
ESN13 ESTRUCTURA
Resumen Ejecutivo. 1 Una estrategia Necesaria. 2 La seguridad de España en el Mundo. 3 Potenciadores del riesgo. 4 Amenazas, riesgos y respuestas. 5 Un modelo institucional integrado.
Introducción del Presidente del Gobierno. Resumen Ejecutivo. 1 Una visión integrada de la Seguridad Nacional. 2 La seguridad de España en el mundo. 3 Los riesgos y amenazas para la Seguridad Nacional. 4 Líneas de acción estratégica. 5 Un nuevo sistema de Seguridad Nacional.

ACTORES: Ambas estrategias comparten actores, siendo éstos “... la administración general del Estado, las Comunidades Autónomas, la Administración Local y la sociedad en su conjunto”. Lógicamente, los actores protagonistas son las Fuerzas Armadas y la Policía; los primeros, además, pueden participar de las misiones legalmente asignadas, contribuyendo a la protección del territorio, ciudadanos e intereses nacionales  y los de nuestros aliados en el marco de nuestra pertenencia a organizaciones regionales y los acuerdos internacionales. Las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla aparecen citadas en la EES11, no siendo así en la ESN13. Si bien no queda perfectamente explicitado en la EES11, la participación de la seguridad privada se hace patente en ambas, aunque de manera más expresa en la ESN13. También se reconocen como actores fundamentales en ambas la denominada base industrial y tecnológica. Mientras que la EES11 se constituye el Consejo Español de Seguridad, bajo la dirección del Presidente del Gobierno, la ESN13 lo sustituye por el Consejo de Seguridad Nacional, actualmente en vigor.

EES11 ACTORES
ESN13 ACTORES
Administración del Estado, fundamentalmente FAS y Policía,  Comunidades Autónomas, Ciudades Autónomas,  Ayuntamientos, la sociedad en su conjunto y la denominada base industrial y tecnológica. Existen nuevos protagonistas como la URIE, CICO, SIE que conviven con los ya existentes SNP y UME. El máximo órgano de coordinación es el Consejo Español de Seguridad.
Administración del Estado, fundamentalmente FAS y Policía,  Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, la sociedad en su conjunto, la seguridad privada y la denominada base industrial y tecnológica. El máximo órgano de coordinación es el Consejo de Seguridad Nacional.

FINALIDAD y PRIORIDADES: Para ambas estrategias son los intereses nacionales de la vida, la libertad, la democracia, el bienestar y el desarrollo los que se protegen; también los que emanan del Estado de Derecho tales como la soberanía, la independencia, la integridad territorial, el ordenamiento jurídico y la seguridad económica. En cuanto a los intereses estratégicos de orden internacional ambas se fijan como fin la consecución de un entorno pacífico y seguro, la consolidación de la UE, la generalización del orden internacional estable, justo y democrático con respecto a la paz, la seguridad, la generalización de los derechos humanos y una relación constructiva de vecindad con los países limítrofes, especialmente Francia, Portugal y Marruecos, aunque queda más claro en la estrategia de 2011.  La EES11 habla de garantizar la seguridad de España y de sus habitantes que, aunque es responsabilidad del gobierno y del conjunto de las administraciones públicas, también lo es de la sociedad, de todos. Insiste al decir que la política de seguridad en España estará siempre guiada por la defensa de los intereses vitales y estratégicos del país, así como de sus valores. Aunque no aparecen concretados tan detenidamente en la ESN13 (es un documento más corto que el de 2011) podemos entrever los arriba mencionados como valores universales de nuestro ordenamiento jurídico y del internacional; también es importante poner de relieve que, ambos,  se corresponden con los sí explicitados en la Directiva de Defensa Nacional 1/2012 aprobada unos meses antes que la ESN13, y que ocupa un lugar preponderante detrás de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional 5/2005. Aunque en estos casos los objetivos/fines están marcados para el Ministerio de Defensa parece difícil que sean distintos a los que se pretenden para la ESN13 y que quedan definidos como el aseguramiento de una España fuerte que contribuya a la estabilidad internacional, el desarrollo de la plena integración coordinada de los instrumentos estatales en pro de la seguridad y la defensa y el mantenimiento de un nivel de disuasión creíble y suficiente, entre otras, siempre bajo los principios democráticos y con estricta observancia de la legalidad nacional e internacional. Con respecto a los compromisos internacionales, que también son fines de ambos documentos, en la EES11 se establecen los principios que ya hemos comentado del multilateralismo, la legitimidad y la legalidad internacional y la construcción de la paz. En la ESN13 se omiten los principios básicos en cuanto a los fines internacionalistas de dicha estrategia sin que ello nos haga pensar que no subyacen en el texto como filosofía general, como no podría ser de otra manera. En cuanto a las zonas prioritarias ambas estrategias definen la UE, el Mediterráneo, el Magreb (especialmente la relación de Ceuta y Melilla con Marruecos, África (Sahel, el Cuerno de África y el Golfo de Guinea especialmente), Asia (China e India), así como la plena colaboración con la ONU, OTAN, OSCE y G20. En cuanto a las diferencias podemos decir que la EES11 menciona expresamente las cumbres Iberoamericanas como clave en el papel de España en América, mayor relevancia a la bilateralidad con Estados Unidos en la medida que España podía representar un puente entre éste y África y una mayor relevancia de Pakistán o Indonesia para la seguridad española. En la ESN13 se menciona la importancia del control de la inmigración en Australia, la especial atención a países como Afganistán y Corea del Norte así como las reivindicaciones territoriales de China. Ninguna de las dos estrategias dedica demasiado espacio a Rusia, si bien la ESN13 le dedica un apartado.

EES11 y ESN 13 FINALIDAD y PRIORIDADES

Proteger la vida, la libertad, la democracia, el bienestar y el desarrollo. También la soberanía, la independencia, la integridad territorial, el ordenamiento jurídico y la seguridad económica. La consecución de un entorno pacífico y seguro, la consolidación de la UE, la generalización del orden internacional estable, justo y democrático con respecto a la paz, la seguridad, la generalización de los derechos humanos y una relación constructiva de vecindad con los países limítrofes, especialmente Francia, Portugal y Marruecos. Multilateralismo, la legitimidad y la legalidad internacional y la construcción de la paz. El Mediterráneo, el Magreb (especialmente la relación de Ceuta y Melilla con Marruecos, África (Sahel, el Cuerno de África y el Golfo de Guinea especialmente), Asia (China e India), así como la plena colaboración con la ONU, OTAN, OSCE y G20.


OBJETIVOS DE CARCTER INTERNACIONAL EES11
OBJETIVOS DE CARÁCTER INTERNACIONAL ESN13
La UE. EE.UU y Atlántico. Rusia. Iberoamérica. Frontera Sur UE (Magreb y Mediterráneo). África (cuerno de África, Golfo de Guinea y especialmente Sahel). Asia. Foros multilaterales (ONU, OTAN. OSCE).
La UE. Mediterráneo. América Latina. EE.UU. África (cuerno de África, Sahel y Golfo de Guinea). Asia. Rusia. Foros Multilaterales (ONU, OTAN).

MÉTODO: Tal y como aparece reflejado en la EES11, se pretende enunciar los conceptos básicos de los valores e intereses vitales y estratégicos españoles. Lógicamente, además, las implicaciones que éstas tienen para la seguridad nacional e internacional y un listado explicativo de las amenazas y riesgos existentes (en este punto se añade lo que el documento denomina como potenciadores del riesgo que facilitan la propagación o potenciación de dichas amenazas). Finaliza con las formas organizativas que dirigirá la EES. Importante es la referencia a los conceptos básico sobre los que descansa dicha estrategia: Enfoque integral de la seguridad, coordinación y cooperación entre las administraciones (y las empresas privadas), eficiencia en el uso de los recursos, anticipación y prevención, capacidad de resistencia y recuperación (resiliencia) e interdependencia responsable (fundamentalmente con la UE y OTAN). Para la ESN13 los principios que sustentan la estrategia son: el liderazgo, el funcionamiento integrado y coordinado, la optimización, la modernización de las estructuras, la implicación (fundamentalmente de la sociedad civil y el fomento de una cultura de la seguridad), la colaboración público-privada, la gestión de la información y el conocimiento, y la transparencia. Aunque ambos métodos parecen similares, las diferencias matizan la importancia de los conceptos. Por ejemplo el de la transparencia: resulta significativo que para la elaboración de la EES11 no se contara con el Parlamento Español; lógicamente tampoco con los grupos políticos, por lo que podemos deducir por qué la transparencia no parece ejercida ni explicitada. Y aunque parezca menos importante no es baladí que se mencione de manera expresa que el liderazgo pertenece al jefe del ejecutivo (en el caso de la EES11 no se identifica dicho liderazgo aunque se pueda entrever). Tal es el caso, también, de la colaboración público-privada, absolutamente necesaria en ambos escenarios, pero que sólo la ENS13 menciona expresamente; en 2011 muchas de las infraestructuras críticas estaban ya controladas por empresas privadas. Cabe recordar que la Ley 8/2011, de 28 de abril, por la que se establecen medidas para la protección de las infraestructuras críticas, también es confeccionada por el gobierno de Rodríguez Zapatero y en ella aparece claramente la colaboración público privada en la seguridad de las instalaciones determinadas como críticas, así como su definición como agentes del sistema. Ambos documentos hablan de la denominada cultura de la seguridad, referida en la EES11 como “.../... Vivir en una sociedad moderna requiere unas actitudes, aptitudes y conocimientos a un nivel hasta ahora desconocidos. Es necesario promover una mayor cultura de seguridad e impulsar la educación de los profesionales de sectores muy diversos y, en general, de los ciudadanos, en estas materias.”. Si bien la ENS13 no la define, la coloca como uno de los principios que sustentan tanto el método de la estrategia como lo que denomina el Sistema de Seguridad Nacional.

EES11 MÉTODO
ESN13 MÉTODO
Valores e intereses vitales y estratégicos españoles. Implicaciones que éstos tienen para la seguridad nacional e internacional. Listado explicativo de las amenazas y riesgos existentes (y potenciadores del riesgo). Formas organizativas que dirigirá la EES. Los conceptos básicos sobre los que descansa la estrategia: Enfoque integral de la seguridad, coordinación y cooperación entre las administraciones (y las empresas privadas), eficiencia en el uso de los recursos, anticipación y prevención, capacidad de resistencia y recuperación (resiliencia) e interdependencia responsable (fundamentalmente con la UE y OTAN).
El liderazgo, el funcionamiento integrado y coordinado, la optimización, la modernización de las estructuras, la implicación (fundamentalmente de la sociedad civil y el fomento de una cultura de la seguridad), la colaboración público-privada, la gestión de la información y el conocimiento, y la transparencia.

AMENAZAS y RIESGOS: Resulta tan complementaria la ENS13 de la EES11 que en la primera no existe una definición de amenaza y riesgo. Sí lo hace la estrategia de 2011 como “toda circunstancia o agente que ponga en peligro la seguridad o estabilidad de España” para amenaza, y define riesgo como “toda contingencia o probabilidad de que una amenaza se materialice produciendo un daño”. Otro elemento de la complementariedad es el relativo a la identificación de los ámbitos donde estos riesgos y amenazas pueden producirse; así la EES11 establece como tales el terrestre, aéreo, marítimo, espacial, cibernético y el de la información; la ESN13 ni los define ni los explicita. Ya hemos comentado también la (importante) diferencia sobre lo que la ES11 denomina potenciadores del riesgo[4] y que no aparece en la estrategia de 2013. Considero positivo el hecho de su incorporación y negativo que no se reproduzca en la ESN13 (vuelvo a hacer mío de nuevo el principio de la complementariedad de una sobre otra). El listado de riesgos y amenazas en la EES11 pasa por la participación  conflictos armados[5] (anticipación y prevención de conflictos, gestión y resolución y consolidación de la paz), el terrorismo (yihadista),  el crimen organizado y su interrelación con el terrorismo y los agentes no estatales violentos (en adelante ANEV), la inseguridad económica y financiera (desequilibrios macroeconómicos, volatilidad de los mercados, especulación y modelo de crecimiento desequilibrado), vulnerabilidad energética (alta dependencia de combustibles fósiles y la insostenibilidad del sistema a nivel mundial), proliferación de armas de destrucción masiva (en adelante PADM), las ciberamenazas (y su relación con la gestión de las infraestructuras críticas, fundamentalmente), los flujos migratorios no controlados y las emergencias/catástrofes (sobre todo las potenciadas por el cambio climático). En la  ENS13 el listado de riesgos y amenazas son los conflictos armados (sobre todo los de los denominados estados fallidos), el terrorismo (yihadista), las ciberamenazas, el crimen organizado (transnacional, opaco, flexible, muy activo), la inestabilidad económica y financiera (acelerada por la globalización), la vulnerabilidad energética (escasez de recursos e inestabilidad de los países productores), Proliferación de Armas de Destrucción Masiva (nuclear, químico y biológico), flujos migratorios irregulares (especialmente África y Asia), el espionaje (especialmente el económico), las emergencias/catástrofes (especialmente el cambio climático), la vulnerabilidad del espacio marítimo (tráfico de drogas, inmigración ilegal y piratería) y la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales (aquellos que son indispensables y no permiten soluciones alternativas). Mientras que en la EES11 se recogen 10 tipos de amenazas/riesgos, en la ESN13 son 12 el total de riesgos y amenazas catalogadas.

EES11 RIESGOS Y AMENAZAS
ENS13 RIESGOS Y AMENAZAS
Conflictos armados. Terrorismo. Crimen Organizado. Inseguridad económica y financiera. Vulnerabilidad energética. Proliferación de Armas de Destrucción Masiva. Ciberamenazas. Flujos migratorios no controlados. Emergencias y catástrofes. Infraestructuras, suministros y servicios críticos.
Conflictos armados. Terrorismo. Ciberamenazas. Crimen Organizado. Inestabilidad económica y financiera. Vulnerabilidad energética. Proliferación de Armas de Destrucción Masiva. Flujos migratorios irregulares. Espionaje. Emergencias y Catástrofes. Vulnerabilidad del espacio marítimo. Vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales.

En cuanto a los conflictos armados la estrategia de 2011 explicita todos los tipos de participación posible que deben ser tratados desde el denominado enfoque integral. En cuanto al terrorismo resulta significativa la cita a la banda terrorista ETA en la EES11, ya que el 5 de septiembre de 2010 había anunciado el alto el fuego (recordar que la estrategia de 2011 es aprobada el 24 de junio de 2011 en el Consejo de Ministros);  la ESN13 da por sentada la derrota de dicha banda y se centra más en el terrorismo internacional, especialmente el yihadista, que tiene como potenciadores la cercanía de los santuarios del Sahel y la radicalización de emigrantes en territorio europeo. La estrategia de 2011 recuerdo la puesta en marcha del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista y la cooperación judicial tanto en la represión de las conductas terroristas como en la financiación de sus actividades. Para los dos documentos es prioritaria la protección de las ciberamenazas y, por ende, del ciberespacio, ya que éste puede ser vulnerado por razones técnicas, incluidos los ciberataques, o fenómenos naturales. La EES11 incorpora el espionaje dentro de esta amenaza y la ESN13 incorpora una serie de potenciadores del riesgo, entre los que se encuentra el bajo coste y el mínimo riesgo que este tipo de acciones supone para el hacker. El crimen organizado es considerado por ambos documentos como una de las amenazas más graves para el Estado; factores de tipo político y económico harían desestabilizar el sistema sobre el que nos asentamos ante la impunidad de los ANEV. El tráfico de drogas, el de armas, el de seres humanos y el blanqueo de capitales serían las amenazas más serias y reales que afectarían a nuestro país. Como diferencia decir que la ESN13 incorpora la piratería como amenaza dentro de este capítulo. La inestabilidad económica y financiera es subrayada por la ESN13, otorgándola un nivel superior al resto por su capacidad de nutrir al resto en una situación de conflictividad social y política (caso de Grecia posterior al segundo rescate por parte de la UE y previo a las elecciones que llevaron a Syriza al gobierno). Por otro lado, la situación de crisis internacional ha puesto esta amenaza a la orden del día. Ambos documentos coinciden, además en la lista de amenazas dentro de este grupo, siendo los principales los desequilibrios macroeconómicos y de los mercados, la volatilidad de los mismos, la variación de los precios de las materias primas, alimentos o energía y la gran dependencia económica existente en el 90% de los países. La ESN13 incorpora la existencia de paraísos fiscales y elimina la competencia por los recursos que preconizaba la EES11. Muy unida a ésta última, la vulnerabilidad energética aparece en las dos estrategias como la amenaza que supondría una interrupción grave del suministro o que pueda afectar al normal funcionamiento de las infraestructuras, sobre todo del transporte, más allá de lo estipulado para la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (en adelante CORES)[6]. Los riesgos derivados de la PADM son tenidos en cuenta por las dos estrategias en tanto en cuanto pueden ser usadas por redes terroristas; la ENS13 pone como ejemplo el caso de Irán y su programa nuclear en un hipotético uso civil, así como el uso de DRONES. Los flujos migratorios, existentes a lo largo de la historia, son considerados por ambas estrategias como problemas para la seguridad. La falta de expectativas, la seguridad personal, la falta de derechos que derivan de situaciones de pobreza o conflictos bélicos son detonantes de la salida de las personas de sus hábitats naturales hacia países que sí lo garanticen. La ESN13 incorpora los riesgos medioambientales y abandona numerar algunas de las consecuencias que pueden traer consigo estos movimientos masivos de población, tales como el racismo y la xenofobia, la aparición de guetos urbanos y el extremismo ideológico y religioso, que sí aparecían en la EES11. En lo referente al espacio de las catástrofes y emergencias los dos documentos convienen en señalar riesgos de origen natural y producido por los hombres como perjudiciales para la seguridad de las personas las pandemias, huracanes y terremotos así como accidentes nucleares o incendios forestales. Ocurre lo mismo con respecto a la protección de las infraestructuras críticas y servicios esenciales; son las relacionadas con la energía, las redes de comunicación y las finanzas, el transporte, el agua la salud y la alimentación las que deben estar suficientemente protegidas. En este sentido la EES11 era más completa que la de 2013 al señalar la situación geográfica de España como estratégica para el transporte de diferentes materias primas (estrecho de Gibraltar, fundamentalmente). Como norma general, las líneas estratégicas derivadas de los riesgos y amenazas son más completas en la ESN13, aunque volvemos a invocar el espíritu de la complementariedad.

LÍNEAS ESTRATÉGICAS DERIVADAS DE LOS RIESGOS Y AMENAZAS EES11
LÍNEAS ESTRATÉGICAS DERIVADAS DE LOS RIESGOS Y AMENAZAS ESN13
Conflictos Armados: Anticipación, prevención y gestión de la consolidación de la paz.
Terrorismo: Estrategia de la UE contra el Terrorismo. Ciberamenazas: Fortalecer la legislación. Realizar Estrategia Nacional de Ciberseguridad (no se hizo). Cooperación internacional. Crimen Organizado: Creación del CICO. Nuevas unidades de investigación para fraude, delincuencia urbanística y económica. Más recursos humanos y tecnológicos. Mayor colaboración policial y judicial. Nuevas competencias a la Fiscalía. Seguridad económica y financiera: adopción de modelos de crecimiento sostenibles y mitigar los desequilibrios de los mercados con mayor grado de supervisión de los agentes económicos y sociales. Lucha contra el blanqueo de capitales. Seguridad energética: abastecimiento, suministro y consumo. Diversificar fuentes de energía. Mejorar redes de abastecimiento. PADM: Multilateralismo eficaz y cooperación internacional activa en los ámbitos ONU y UE. Limitar los misiles de medio y largo alcance. Tratado de No Proliferación. Lucha contra la inmigración irregular: ordenación eficaz de los flujos migratorios. Control y vigilancia de fronteras. Cooperación con países de origen. Lucha contra el crimen organizado. Emergencias y Catástrofes: Potenciar el Sistema Nacional de Gestión de situaciones de Crisis coordinando a todas las administraciones públicas. Nuevo marco de Protección Civil. Infraestructuras Críticas: protección y capacidad de recuperación de las mismas.
Conflictos Armados: Dotar de capacidades militares a las FAS. Cultura de la Defensa. Fortalecimiento de la Industria Española. Terrorismo: Estrategia de la UE contra el Terrorismo. Ciberamenazas: Prevención, detección, investigación y respuesta jurídica y operativa. Realizar Estrategia Nacional de Ciberseguridad (se ha hecho). Cooperación Internacional. Crimen Organizado: Más y mejores recursos, mecanismos y procedimientos. Más coordinación. Sensibilización y concienciación social sobre este fenómeno global. Seguridad económica y financiera: adopción de modelos de crecimiento sostenibles y mitigar los desequilibrios de los mercados con mayor grado de supervisión de los agentes económicos y sociales. Gestión eficaz de las relaciones laborales. Seguridad energética: abastecimiento, suministro y consumo. Diversificar las fuentes de energía. Mejorar redes de abastecimiento. Mayor y mejor colaboración público-privada. PADM: Multilateralismo eficaz y cooperación internacional activa en los ámbitos ONU y UE. Limitar los misiles de medio y largo alcance. Tratado de No Proliferación. Plan Nacional de Biocustodia. Control y vigilancia de fronteras. Cooperación con países de origen. Lucha contra el crimen organizado. Emergencias y Catástrofes: Potenciar el Sistema Nacional de Gestión de situaciones de Crisis coordinando a todas las administraciones públicas. Nuevo marco de Protección Civil. Programas de educación para la prevención en centros escolares. Seguridad Marítima: garantizar vías de comunicación seguras. Infraestructuras Críticas: Colaboración público-privada.

MEDIOS. En ambas estrategias se establece un Sistema de Seguridad Nacional cuya función es la de coordinar todos los elementos recogidos en las estrategias a través de mecanismos óptimos, integrados y flexibles. La EES11 crea el Consejo Español de Seguridad y la ENS13 el Consejo de Seguridad nacional. Ambos dependen de Presidencia del Gobierno y, en su caso, de S.M. el Rey. Se constituirán también órganos de segundo nivel para apoyar este primero, denominadas en la EES11 comisiones interministeriales y en la ESN13 Comités especializados. Si bien es cierto que el Gobierno Rajoy aprueba el 31 de mayo el R.D. 385/2013, de creación de las Comisiones Delegadas en el que en el artículo 3 aparece la creación del Consejo de Seguridad Nacional, también lo es que el Gobierno Zapatero apenas tuvo tiempo para su desarrollo.

MEDIO EES11
MEDIOS ESN13
Consejo Español de Seguridad: Presidente del Gobierno (S.M. el Rey lo presidirá una vez al año), los ministros responsables, JEMAD, Director del CNI, Director del gabinete de la presidencia, altos cargos y expertos. Además, Comisiones Interdepartamentales, Unidad de Apoyo al Consejo Español de Seguridad y Foro Social. 
Consejo de Seguridad Nacional: Presidente del Gobierno (preside si no asiste S.M. el Rey), Vicepresidente del Gobierno, Ministros, Secretarios de Estado y Director del Gabinete de la Presidencia. Comités especializados





[1] Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Polonia, Canadá y Rusia, así como las estructuras regionales OTAN y Unión Europea.
[2] Concepto acuñado en la ONU formulado en el Informe del Secretario General de 2009, titulado “Hacer efectiva la responsabilidad de proteger”.
[3] Concepto acuñado por diversas organizaciones regionales, como la OTAN o la Unión Europea, denominado “Comprehensive Aproach” y aplicado a la gestión de las crisis internacionales.
[4] “Fenómenos globales que propician la propagación o transformación de las amenazas y riesgos que afrontamos e incrementan nuestra vulnerabilidad”.
[5] En la triple perspectiva de los conflictos armados “.../... no compartidos con nuestros aliados, los multilaterales que afecten a intereses directos de España y los derivados de nuestros compromisos internacionales en marcos multilaterales que no afecten directamente nuestros intereses”.
[6][6] Almacenaje de reservas para 92 días en caso de gasolina, querosenos y gasóleos siendo CORES el responsable de almacenar 47 días y el resto, 45 días, por los operadores como sujetos obligados; 20 días para los gases licuados del petróleo y 20 días para Gas Natural (estos últimos por los operadores). 





















viernes, 13 de enero de 2017

La derrota del Calilfato

 

¿Preparados para la derrota del califato?

Artículo aparecido en El País el pasado 20 de noviembre escrito por Óscar Gutiérrez.



 

El regreso de los combatientes europeos y la descentralización del ISIS conforman la nueva amenaza yihadista. Europa cuenta con pocos programas para la reintegración de los retornados

Dos ideas se repiten cuando se habla de yihadistas retornados del califato: primero, que el combate, las heridas, la muerte les puede haber causado un trauma. Eso habría que atajarlo. Segundo, que meses o años de entrenamiento con grupos adiestrados como el Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés) o Jabhat Fatah al Sham, nacido de la rama siria de Al Qaeda, les ha provisto de habilidades en el manejo de armas y explosivos. También habría que combatirlo. Dos ejes sobre los que reflexionan ahora las cancillerías europeas, en medio de la ofensiva contra los bastiones yihadistas de Raqa (Siria) y Mosul (Irak) que puede empujar a muchos combatientes extranjeros a volver a casa. Consultados varios analistas en el foro sobre terrorismo que celebró esta semana en Madrid el Real Instituto Elcano se puede concluir que si bien hay muchas iniciativas en Europa y EE UU de desradicalización de jóvenes para prevenir su viaje, pocas hay para reintegrar a los que ya estuvieron en el campo de batalla. Y según datos presentados por el sueco Magnus Ranstorp, 42.900 extranjeros han realizado ese periplo en los últimos años.

De las cifras reunidas por el experto del Centro de Estudios de Amenazas Asimétricas (CATS, en sus siglas en inglés) se desprende que 7.700 europeos se unieron a la campaña yihadista. Aquí ganan la partida los franceses (2.100) aunque los líderes per capita son los belgas (470). De los números de Ranstorp hay que quitar los detenidos, muertos o incluso regresados. Se estima, por ejemplo, que son unos 700 franceses los que aún batallan entre Siria e Irak. Los atentados de Bruselas y París hacen que estas sean las cifras que más preocupan, aunque el CATS también calcula que 870 alemanes hicieron un viaje similar, un número parecido desde Reino Unido, así como un millar de balcánicos, 300 austriacos, 200 holandeses, otros tantos españoles... "Necesitamos rehabilitación y reintegración", dice Ranstorp, "pero también la fuerza de la ley". Según coinciden los reportes, en torno al 20% de los que pudieron viajar han regresado a su país.

La primera posibilidad, con grupos independientes esparcidos por el mundo, hace más difícil la derrota definitiva del ISIS. La segunda permitiría combatir a la cúpula siguiendo su cadena de mando. Sea como fuere, el viaje de salida de los extranjeros desde Siria o Irak se ha complicado. Acuerdos y ayudas económicas de EE UU y la UE a Turquía y Jordania para sellar las fronteras dificultan el tránsito -pero no evita el peligro: Ibrahim El Bakraoui, uno de los terroristas del aeropuerto de Bruselas, fue arrestado en Turquía y regresó a Bélgica-. Si tras la proclamación del califato en junio de 2014, el promedio de entradas era de alrededor de 200 al mes, hoy esa cifra está por debajo del medio centenar si llega. Y esto en gran medida por los controles fronterizos.En algo más de cuatro años, la guerra siria y el auge del ISIS entre el Tigris y el Éufrates ha batido todas las marcas. Solo en esta contienda se ha superado el número de foráneos que atrajeron las guerras de Afganistán, Bosnia y Chechenia juntas. ¿Generará la derrota del califato una diáspora? Depende del modelo de transición que adopte el ISIS, que sobrevivirá a la pérdida de territorio como lo hizo Al Qaeda tras perder el santuario de los talibanes. Los estudiosos Colin Clarke y Daveed Gartenstein-Ross sugerían recientemente dos escenarios en la web especializada War on the rocks: o bien el ISIS tiende a la descentralización y se vuelca en su rama de operaciones externas (amniyat al kharji o emni), esto es, en activar posibles células en Occidente, o bien mantiene su centralización, buscando una nueva tierra para un Estado integrista.

Francia está trabajando, despacio, en la apertura de centros de desradicalización, aunque no están diseñados para los yihadistas retornados. Reino Unido, que ha mantenido una posición dura frente a los retornados -el ministro Boris Johnson, antes de serlo, manifestó que son culpables hasta que se demuestre lo contrario- cuenta con el programa Channel, pero centrado en la alerta sobre la posible radicalización de británicos (4.000 ciudadanos fueron referidos a este programa en 2015). Uno de los grandes ejemplos en Europa de eso que en inglés se conoce como disengagement, la desconexión o desvinculación de esa radicalización violenta, es el proyecto de la localidad danesa de Aarhus, que aunque abierto a los retornados está de nuevo muy enfocado en la prevención de la radicalización.Pero llegarán y ahí es donde entra una posible reinserción, nada fácil en un radicalizado. Para muestra, los datos de Ranstorp: dos tercios de los detenidos en Reino Unido en 2005 a raíz de los atentados en Londres se negaron a participar en programas de reintegración. Haberlos haylos en varios países europeos, aunque aún el perfil es muy bajo. Durante el foro Elcano, una consejera de la Unidad de Coordinación de la Lucha Antiterrorista francesa, no identificada por motivos de seguridad, detalló el entramado diseñado por París para prevenir la radicalización de los jóvenes. Preguntada por los retornados de Siria e Irak, la psicóloga admitió que sería fundamental con estos abordar el "trauma" que cargan, aunque admitió que aún están en un momento de reflexión.
Hughes, enviado del Gobierno a recorrer durante varios años el país para promover la desradicalización en colaboración con las comunidades locales, admite que tampoco en EE UU hay planes específicos para los retornados. Pero da una pista de lo que hay que hacer: analizando los perfiles de los detenidos se podría decir que "les excita más el hecho del viaje al extranjero, meterse en un avión" que el proyecto fundamentalista. Por tanto, apunta Hughes, con los retornados se trataría más de disengagement, desvinculación del grupo, más que de desradicalización, una tarea que muchos ven con pesimismo para los que participaron en el combate.Como admite en un intercambio de correos el abogado Christophe Paulussen, analista del Centro Internacional de Contraterrorismo de La Haya, "la persecución y detención no es suficiente" para abordar el retorno de combatientes extranjeros. Pero algo hay que hacer para evitar que algunos de ellos, como señala Seamus Hughes, de la Universidad George Washington, se conviertan a su regreso en "iconos" de jóvenes en proceso de radicalización. Según los datos de Hughes, 110 personas han sido detenidas hasta ahora en EE UU por vínculos con el ISIS. Ninguno de los que atentaron inspirados por este grupo (Orlando, San Bernardino, Minnesota) fue entrenado y dirigido directamente por el ISIS. Aunque un puñado de retornados han sido detenidos a su vuelta a Estados Unidos, por el momento las autoridades temen más a los radicalizados inspirados por el ISIS que a atentados organizados desde el califato.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Feliz Año Nuevo! Feliz 2017!



Feliz 2017 a todos los resilientes. Salud, Paz, Trabajo y Solidaridad. Además, Inteligencia para hacer de este mundo un lugar mejor. Sabemos que se puede hacer. 

Y no nos olvidemos de: 



viernes, 23 de diciembre de 2016

Felices Fiestas! Feliz Navidad!




El equipo de Soy Resilente, el Blog de Seguridad y Defensa, les desea una Feliz Navidad. 

Y no nos olvidemos de:  









viernes, 9 de diciembre de 2016

¿Crece la islamofobia en España?

Uno de los objetivos de los insurgentes del DAESH o los terroristas de Al-Qaeda es la notoriedad. Que se hable de ellos por sus brutales atentados y sembrar el terror en el consciente e inconsciente de cualquier país del mundo. Además buscan incrementar sus filas con adeptos que bien por convencimiento o por exclusión lleguen hasta ellos. Y dentro de esta última reflexión está la de conseguir que en Europa, en España también, actitudes racistas y xenófobas ganen presencia. Os dejo este artículo de Joana Oliveira, publicado en El Pais el pasado mes de Octubre. Con el nombre de Mama, ¿nosotros somos del DAESH? la periodista nos va desentrañando los problemas que surgen en la vida diaria de muchos españoles, cuando la islamofobia se ha convertido en el principal delito de odio en España, con más de 500 casos registrados al año. 

Rashida Mohamed, malagueña de 38 años, nunca había tenido problemas con su identidad de española musulmana, pero, hace tres meses dejó de usar su hiyab y tiene miedo de salir a la calle. Su exmarido la denunció por supuestamente adoctrinar a sus dos hijos en el islam radical y, aunque no existan pruebas contra ella, Rashida se enfrentará a un juicio por la custodia de los menores en noviembre. Su exmarido confirma la denuncia, pero no ha querido hablar con EL PAÍS. Desde entonces, Rashida y su familia sufren agresiones y amenazas. “Un día mi hijo de nueve años llegó a casa y me preguntó: ‘Mamá, ¿nosotros somos del Dáesh?”, cuenta. El suyo es uno de los más de 500 casos de islamofobia que se han registrado el último año en España. Desde 2015, ese es el principal delito de odio en el país (corresponde a un 40% del total), según el Ministerio de Interior.

La Plataforma Ciudadana Contra la Islamofobia denunció el año pasado un aumento de 500% en el número de ocurrencias de ese delito. Isabel Romero, vicepresidenta de la Plataforma, afirma que ese incremento se dio después del atentado al semanario satírico francés Charlie Hebdo, en enero del año pasado. “En la sociedad se construye una relación directa entre el islam y el terrorismo. Cada vez que hay un atentado, hay un crecimiento de los delitos de odio”, explica Romero. En lo que va de año, la Plataforma ha recibido el doble de denuncias respecto al mismo período de 2015. 

Son agresiones verbales, físicas, vejaciones y amenazas, muchas veces cometidas en las redes sociales. Los delitos de cyberodio corresponden al 21% del total, seguidos por la violencia contra mujeres por su indumentaria. “Las mujeres somos más reconocibles por nuestras prendas y, por eso, nos convertimos en el objeto más directo de insultos”, afirma Romero. 

Los últimos casos más conocidos han sido la agresión a una mujer embarazada que llevaba un niqab en Barcelona, el 5 de septiembre, y la prohibición por parte de un instituto de Valencia de que una alumna, Takwa Rejeb, que usa el hiyab, asistiera a las clases durante una semana. Los ultras acusados de dar una patada en el abdomen de la embarazada fueron detenidos y en seguida puestos en libertad. Y el pasado 19 de septiembre, el Gobierno valenciano obligó al centro a readmitir a la estudiante musulmana. 

Rechazo a los musulmanes

A los nueve años, Yasmina Baach escuchó a su profesor decir delante de sus compañeros de clase que los musulmanes no eran personas civilizadas y que deberían volver a su país. Ya a los 21 años, la joven madrileña iba por la calle vestida con su hiyab cuando un hombre le gritó que era “una puta para los terroristas”. Las agresiones no paran ahí: Baach es constantemente acosada en las redes sociales: “Me paso tu Corán y tu raza por el culo. Te mataría con mucho gusto”, decía uno de los tuits que denunció a la Policía. “Allá a donde vaya temo ser rechazada de alguna manera, desde miradas hostiles, cambios de asientos en los transportes públicos a agresiones”, cuenta la joven.

El 46% de la población española tiene una opinión desfavorable respecto a los inmigrantes musulmanes. La cifra sube hasta un 54% en el caso de quienes se declaran políticamente de derechas o conservadores, según un sondeo realizado el año pasado por el think tank estadounidense Pew Research Center. Para Karim Hauser, analista de geopolítica en la Casa Árabe, el perfil de quienes realizan ese tipo de delito de odio va desde un enfermo mental, a gente que carece de información y que nunca ha tenido contacto directo con un musulmán, hasta personas de corte fascista. “Es el mismo perfil de quien se burla del acento andaluz o insulta a un catalán, o que piensa que ‘los guiris apestan”, explica Hauser.

En noviembre de 2015, representantes de los ayuntamientos de Madrid, Valencia, Barcelona, Vigo, Pamplona, Ferrol, Zaragoza, Oviedo y Cádiz se reunieron para firmar un manifiesto contra la Islamofobia. Tanto con Hauser como Romero afirman, sin embargo, que queda mucho qué hacer en España. “El país no tiene un foco rojo con ese tipo de delitos, como Francia o Reino Unido, que tienen a más musulmanes. Hay que hacer campañas institucionales para que nos vean como ciudadanos más de una sociedad heterogénea y multicultural”, defiende Hauser. “Hemos aprendido a diferenciar entre ser vasco y ser terrorista. Hay que hacer lo mismo con el islam”, dice Romero.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Los niños-soldado y el derecho internacional




Los niños soldado son considerados en la actualidad como uno de los problemas más desafiantes de las guerras modernas. De hecho, la presencia de unos estimados 300.000 niños soldado ha despertado mucha más atención que la de millones de niños civiles muertos y afectados por los conflictos. Las regulaciones y derechos de los niños soldado no se desarrollaron en los acuerdos de paz hasta 1996, pero a pesar de los avances en las regulaciones y las leyes a partir de dicha fecha, es frustrante reconocer que a día de hoy el combate y reclutamiento de los menores, las atrocidades contra ellos en el escenario de la guerra y la impunidad por las violaciones siguen sin disminuir en gran medida.

Los niños son mano de obra barata, abundantes y de gran utilidad para los grupos militares. Se conoce que muchos niños soldado no son reclutados a la fuerza, tal y como se nos vende en la prensa como generalidad, sino que eligen un rol en la milicia a cambio de ser liberados de la miseria e incluso del miedo, como medida de protección para ellos y para sus familias o para gozar de prestigio en la comunidad. La vulnerabilidad de los niños en las zonas de guerra prepara el escenario para que se acaben convirtiendo en soldados.

Los niños y la infancia en la guerra a lo largo de la historia.

Aunque el fenómeno de los niños soldado se describe con frecuencia como un caso moderno, la realidad es que en el pasado los niños a menudo han estado capacitados y comprometidos con la guerra. Los niños menores de 15 años, por ejemplo, siempre han estado presentes en los conflictos armados, y muchos con éxito, incluyendo líderes como Alejandro Magno, Juana de Arco, los capitanes de los buques de enfermería bajo el imperio de Napoleón, etc. Algunos estudiosos incluso han llegado a describir la Guerra Civil Americana como “The Boy’s War”, es decir, “la guerra de los niños” y ejemplo de ello fue Avery Brown (1852-1904), que luchó en el ejército confederado con 8 años de edad al mentir diciendo que tenía 12 cuando fue reclutado. Los menores de edad participaron en los ejércitos de las dos guerras mundiales y más recientemente en la Guerra Fría. Los niños soldado lucharon también contra los soldados rusos en Afganistán en 1980, permaneciendo después en las fuerzas insurgentes como adultos. Más recientemente, los talibanes en Afganistán reclutaron un número estimado de 8.000 niños en sus filas e igualmente, niños tayikos y uzbekos fueron reclutados como sus adversarios durante ese conflicto.

La verdad es que la llegada de la etiqueta peyorativa “niño soldado” no indica el comienzo de la práctica infantil en la vida militar, como acabamos de ver, sino que marca el inicio de concepción de una sociedad de protección a la infancia.

El derecho internacional establece que un niño es aquella persona menor de 18 años, pero la infancia es una construcción social, es decir, su duración y dimensiones varían de una cultura a otra, y esta flexibilidad es en parte donde radica el poder de aquellos que ponen los menores al servicio de la guerra. Por ejemplo, en los Estados Unidos la edad mínima para contraer matrimonio con el consentimiento de los padres varía de los 14 a 18 años para los hombres y de los 12 a 18 años para las mujeres. En Palestina, los niños mayores de 16 años reciben un trato de adulto, incluyendo el encarcelamiento, mientras que en el vecino Israel se les permite seguir siendo niños, y por lo tanto están libres de entrar en prisión hasta los 18 años. Lo que concebimos como “infancia” varía drásticamente en todo el mundo en términos de duración y responsabilidades.

Además, la definición de un niño como una persona menor de 18 años no puede ser aceptada, a su vez, por los mismos niños soldado o por aquellos que los reclutan. Los jóvenes a menudo equiparan la experiencia de ejercer poder a través de la actividad criminal, violenta o militar con el cruce del umbral hacia la edad adulta. Algunos investigadores argumentan la teoría de que la parte del cerebro asociada con el riesgo no alcanza su pleno desarrollo hasta los 20 años de edad, y esto podría tener implicaciones cruciales para entender cómo los más jóvenes participan en la violencia política.

Los Principios de Ciudad del Cabo de 1997 describen al niño soldado como “cualquier persona menor de 18 años que forma parte de cualquier tipo de fuerza armada regular o irregular en cualquier rango, incluyendo pero no limitado a, cocineros, mensajeros, y aquellos que acompañan a dichos grupos. Las niñas reclutadas con fines sexuales y el matrimonio forzado se incluyen en esta definición”. Por lo tanto, podemos decir que un niño soldado no es solo aquél que porta o ha portado armas alguna vez en su vida, pues los roles y la complejidad en este mundo van mucho más allá.

Los niños soldado a día de hoy

En la actualidad, tanto gobiernos como grupos armados irregulares utilizan niños soldado. En Estados Unidos, por ejemplo, las fuerzas armadas permiten reclutar a niños de entre 16 a 18 años. Otros estados que han incorporado a menores en sus filas durante la última década incluyen Chad, la República Democrática del Congo, Israel, Myanmar, Somalia, Sudán y Sudán del Sur, Uganda, Yemen y el Reino Unido. El niño soldado más joven jamás registrado cuenta con 5 años de edad en Uganda, y el terrorista más joven jamás conocido es una niña de 7 años de edad en Colombia. Pero a pesar de este hecho, aún se estima que la mayoría de los niños soldado se encuentran en grupos armados rebeldes o no estatales.

Además, la realidad para la mayoría de los niños probablemente se encuentra en algún punto entre el reclutamiento forzado y el voluntario. Los niños huérfanos no tienen necesariamente un mayor riesgo de ser secuestrados por grupos armados, a pesar de que esa sea la percepción general. El reclutamiento forzoso de niños abarca una serie de medidas, en el peor de los casos, los niños sufren abusos, torturas, violaciones, o son forzados a perpetrar atrocidades a otros niños y miembros de su familia como parte de su iniciación. Hay muchos niños que no pueden verificar su edad mediante certificados de nacimiento a causa de la falta de registro de natalidad en algunas regiones, y esto también hace que sea más fácil su reclutamiento a edades tempranas. A éstos se les suele dar alcohol y drogas con el fin de confundirlos, sin embargo, algunos autores ya han advertido que esto puede no ser una tendencia general, a pesar de que es ampliamente reportado por los medios debido a su impacto sensacionalista. Numerosos niños han sido abducidos a la fuerza de escuelas en Afganistán, Birmania, El Salvador, Etiopía y Mozambique, pero no debemos olvidar que el reclutamiento forzoso no equivale a la victimización y la incapacidad.

Por otro lado, los niños pueden llegar a alistarse por su propia voluntad, para obtener protección, refugio, alimentos, “familia” y dirección. Los niños también pueden querer demostrar su lealtad moral o convicción política hacia una de las partes involucradas en la violencia local o estatal, sobre todo si los miembros de la familia ya están involucrados. Los niños pueden percibir que un grupo de militares les ofrece educación o promoción profesional, e incluso algunos grupos rebeldes pueden proporcionar más formación y apoyo del que los niños de otro modo podrían recibir.

A veces, éstos son reclutados simplemente debido a la ausencia de combatientes adultos disponibles, o bien porque los más pequeños ofrecen capacidad diferencial. Los niños son baratos y eficientes y, en comparación con los adultos, menos exigentes y más obedientes. Otros aspectos positivos de la infancia como la destreza y la validez también son reivindicados e igualmente, su desarrollo mental inferior y su mayor susceptibilidad a la manipulación a través del miedo o las drogas es un punto determinante. Algunos de los grupos rebeldes que poseen unidades exclusivamente formadas por menores son el “Lord’s Liberation Army” en Uganda y la “Brigada Baby” de los LTTE en Sri Lanka.

Un número importante de los niños soldados del mundo son en realidad niñas, tan jóvenes como de 7 u 8 años de edad. En la actualidad, ellas están presentes en las milicias armadas de Colombia, Timor Oriental, Pakistán, Uganda, Filipinas, Sri Lanka y la República Democrática del Congo (RDC), entre otros. En 2005 en la RDC se contaron hasta 12.500 niñas en los grupos armados. En Sri Lanka, el 43% de los 51.000 niños que participan en el conflicto son niñas.

Uno de los mayores problemas a los que ellas se enfrentan dentro de estos grupos es la violencia sexual. Niños y niñas de todas las edades son violados de manera rutinaria en la guerra, tanto por fuerzas estatales como no estatales. Informes de investigación tras el genocidio de 1994 en Ruanda concluyeron que casi todas las mujeres mayores de 12 años que sobrevivieron al genocidio fueron violadas. En la RDC se sigue el mismo patrón, pues las niñas soldado son utilizadas siempre y sólo como esclavas sexuales. Aunque la violencia sexual contra las niñas es muy común, también hay evidencia de grupos en los que los autores de la violencia sexual dentro de las filas son castigados y expulsados. En Colombia, Filipinas y Sri Lanka incluso las relaciones consensuadas entre miembros de la milicia están prohibidos.

Otra área de preocupación fundamental en la actualidad es la educación militar infantil en el mundo occidental. Los grupos de defensa para la protección de los niños afirman que los más jóvenes pueden verse perjudicados por la formación militar en edades tempranas y en tiempos de paz. En el Reino Unido, el club de fans del ejército “Camuflaje” forma una parte vital de la estrategia de reclutamiento y ayuda a animar a los niños hacia la carrera militar desde los 9 años.

La respuesta internacional

El enfrentamiento con niños soldado supone un gran shock para aquellas culturas en las que el uso de los niños como combatientes o en el martirio es poco común. De hecho, en el 2003 Alemania se negó a enviar tropas a la República Democrática del Congo debido a esa preocupación, y de igual forma en el 2000, un comandante del Regimiento Real Irlandés se negó a disparar contra un grupo de niños armados con AK47 en Sierra Leona, aunque finalmente sus soldados fueron capturados como rehenes. La percepción del niño como ser esencialmente inocente es una de las razones por las que resultan tácticamente útiles en estos casos. Además de niños, también existen casos de ancianas, mujeres embarazadas y personas con discapacidad utilizados en ataques terroristas debido a su “incapacidad percibida” e inocencia, que va más allá de cualquier sospecha militar.

El Protocolo Facultativo de la Convención de 1989 de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño fue adoptado por la Asamblea General de la ONU en mayo de 2000 y entró en vigor en febrero de 2002. El protocolo eleva la edad mínima para el reclutamiento forzoso a 18 años, y 15 para el alistamiento voluntario. También establece que los grupos armados rebeldes, distintos de las fuerzas armadas del Estado, no deben, bajo ninguna circunstancia, reclutar a menores de 18 años en hostilidades. Así, el protocolo permite el reclutamiento de menores exclusivamente al estado soberano, mientras que evita que los grupos rebeldes puedan hacer lo mismo. Ahora bien, como el Protocolo Facultativo se considera un documento independiente a la Convención sobre los Derechos del Niño, es necesaria la ratificación o adhesión a él, y a diferencia de otros Protocolos, este se encuentra abierto a la adhesión de cualquier Estado, sea parte o no de la Convención. La ratificación o adhesión del Protocolo le da el carácter de vinculante.

Además, el alistamiento de niños menores de 15 años así como su participación activa en los conflictos tanto nacionales como internacionales también se clasifica como crimen de guerra por el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Otros instrumentos internacionales que apoyan el contenido del Protocolo son el Protocolo I Adicional a la Convención de Ginebra de 1977 y el Protocolo II Adicional a la Convención de Ginebra de 1977. De acuerdo con éstos, si el menor es prisionero de guerra o internado civil, en un conflicto armado, internacional o sin carácter internacional, se prohíbe la ejecución de la pena de muerte impuesta a personas que en el momento de la infracción tuvieran menos de 18 años.

Los cuerpos y las mentes de los niños, así como las percepciones e ideas de los adultos sobre ellos, hacen de los menores unas armas estratégicas y eficaces desde la Guerra Fría hasta las guerras civiles. Los niños son y han sido moneda política, instrumentos, símbolos e iconos.

Los niños soldado son diferentes a otros niños afectados por la guerra, especialmente en cuanto a su impacto físico y psicológico se refiere. La miseria, el trauma, la maternidad y la transmisión de enfermedades sexuales son sólo algunos de los problemas a los que se enfrentan durante y después de la guerra. Hay que pensar que ésta ha formado parte de su empleo y supervivencia, y los militares pueden haber construido una identidad, una familia y un pasaje a la edad adulta. A día de hoy y a pesar de la gran difusión que este tema posee en los medios de comunicación y la atención humanitaria, existen recursos muy limitados a largo plazo para niños soldados víctimas de la guerra. Una vez más aquí la cultura y la concepción de la infancia que se mencionó anteriormente vuelven a entrar en juego.

Finalmente, la presión política tanto a nivel interno como internacional seguirá siendo esencial si se quiere evitar la participación de los niños en los conflictos. En la esfera interna hay que presionar para que los Gobiernos y los grupos armados de oposición cumplan con los compromisos que han asumido. A nivel internacional, hay que seguir profundizando y ampliando las medidas de protección y la ratificación de las ya existentes.

Para ver el artículo en la web de Orden Mundial del Siglo XXI pinchar aquí

viernes, 25 de noviembre de 2016

La Unión Europea en las relaciones internacionales


Prueba de que la naturaleza de la política ha cambiado, desde la caída del Muro de Berlín,  es la existencia de la Unión Europea (en adelante UE). En un espacio corto de tiempo, los estados que constituyeron la CEE han trocado su comportamiento; también los países que participaron de las cuatro ampliaciones (de la CEE-9 a la UE-15). Pero muy distintos eran los estados que se incorporaron a la UE desde 2004 (la UE-25, la quinta ampliación con 10 nuevos países y 75 millones de habitantes más), llevando el multilateralismo, la seguridad y la defensa colectiva a antiguas repúblicas y países satélites de la extinta URSS. La UE es, hoy, un sistema multicéntrico donde conviven 503 millones de habitantes de 28 estados.

La globalización envuelve a una sociedad heterogénea, compleja e interdependiente como la europea, que tiene dificultades para percibir el poder; éste, el poder,  es algo que se ha vuelto difuso y los estados necesitan de una superestructura útil que garantice, con claridad,  seguridad y bienestar. Pero, además, esta superestructura que significa la UE, se apoya en otras estructuras supranacionales, ya sean regionales o globales, en los que asentar sus principios para llevarlos a otros territorios. Y para llegar a este extremo los estados de la UE optaron por el europeísmo, consolidando un gran mercado económico y construyendo un sistema político de valores. Pero en el momento en el que la UE se dotó de una Política Exterior y de Seguridad Común (en adelante PESC[1]) se convierte en un actor internacional, con identidad propia en el contexto mundial. De ahí que se considere a la UE como un subsistema internacional, dentro del actual sistema internacional, donde los estados entregan parte de su soberanía para la cooperación política europea, para la seguridad, la defensa y la política exterior.
Tal y como dice Barbé[2] “.../... la UE suma a su condición de zona de paz su carácter de entidad posmoderna (transferencia de soberanía).”
Desde la Cooperación Política Europea (en adelante CPE) de 1970 hasta Maastricht en 1993[3], el empeño ha sido incorporar la política exterior, la seguridad y la defensa entre los pilares de la UE para poder ser, con garantías, un verdadero actorness[4] en la esfera internacional. Hoy en la UE, además del Parlamento Europeo, la Comisión Europea y Tribunal de Justicia, como representación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, tenemos un Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y de Seguridad (en adelante AR, hoy Alta Representante que ocupa el puesto de Vicepresidente de la Comisión Europea, teniendo además la competencia de Defensa). Este cargo existe desde el Tratado de Lisboa, es decir, desde 2007, con la intención de superar la no nata Constitución Europea, cambiando su denominación,  y facilitar una mejor y más cohesionada proyección internacional de la Unión Europea[5]

Sin duda es un paso más en la integración política de la UE y un avance significativo en su configuración como protagonista de la escena internacional. Pero la UE no deja de ser una potencia en proceso de formación, con dudas sobre su sostenibilidad por parte de importantes estados europeos,  dentro de un sistema internacional en cambio. En este momento no existe un claro hegemón mundial, sino varios líderes regionales que condicionan las agendas internacionales[6] en un mercado económico aún en crisis y con el terrorismo global, el yihadismo salafista,  como una constante de las relaciones bilaterales y multilaterales. A este escenario se suma un nuevo actorness con decidida energía, pero el resto de los actores saben que la política que la UE hace en materia exterior y de seguridad común es la suma de la propia más las 28 de los estados miembros, modulando constantemente la acción política en estas áreas de la UE. Además, el requisito de la unanimidad para la adopción de acuerdos en estas materias pone en paralelo la importancia de la soberanía de los estados con respecto de la propia de la política AR de la UE. Sólo así se puede entender la larvada, y conocida, discusión en el seno de la UE sobre los avances en la integración política, una vez consolidada la económica; el fracaso de la llamada Constitución para Europa tiene ese sentido.  

Reino Unido[7], Dinamarca y los 10 países de la Europa central y oriental de la quinta ampliación (2004) se amparan en el intergubernamentalismo, frente al supranacionalismo del resto de los países UE[8]. Y este es el debate, desde mi punto de vista: el camino hacia una UE fuerte en lo político, que complemente lo ya conseguido en lo económico y que avance en otros aspectos sociales, superando las democracias nacionales, sin sustituirlas, para avalar procedimientos conjuntos de una UE que acoja la soberanía de los estados miembros en un Parlamento Europeo con mayores competencias, construyendo, desde la europeización, diferentes políticas verdaderamente conjuntas para todo el territorio UE-28.

Una UE que debe constituirse como potencia civil, sin duda, con estructuras de coordinación en materia de defensa que le configuren también con posibilidades militares para misiones concretas, como ocurre en la actualidad,  y de apoyo a las estructuras existentes de seguridad colectiva y cooperativa. La UE es una “.../... zona de paz, espacio de negociación y compromiso”[9], además de una fuerza para el bien[10], que lleva a todo el orbe sus valores de democracia, derechos humanos, estado de derecho y libertades fundamentales. Estos valores hacen que la UE también sea una potencia normativa, al tener una política exterior estructural tendente a “.../... modificar e influir estructuras políticas, legales, socio-económicas, de seguridad y sostenibles[11]

Siguiendo este esquema de deducción, la UE sería una potencia normativa que hace uso de los valores universales para implantarlos en todo el mundo, una potencia de mercado, que ha regulado su mercado interior para externalizarlo, y tradicional[12]; marca sus objetivos estratégicos y pretende hacerlos confluir desde el punto de vista estructural, en términos de Hard/Soft Power, o desde el punto de vista material, ya sea para procurar seguridad a la frontera sur de la UE en materia de inmigración o para procurar energía a los estados miembros.

Lo que le falta a la UE es avanzar en la integración política, algo que divide casi al 50% a los estados miembros. Y ese es el quid de la cuestión, desde mi punto de vista. La UE necesita avanzar en tantas cuestiones de relevancia internacional, y de seguridad/defensa común, que se hace necesario avanzar en sus estructuras políticas y sociales. Quizá el ejemplo de los refugiados sirios sea el más flagrante[13], pero hay muchos más vienen a colación (inmigración, cambio climático, gobernanza global, tensiones interiores, presiones nacionalistas...). Xavier Folch[14] el pasado 5 de abril nos dice que la UE, para sobrevivir, necesita un nuevo paradigma, que supere definitivamente el mercado común y que se adentre en la Europa política.

La vieja máxima del realismo estructural de Waltz[15] parece seguir estando presente, a pesar del tiempo en el que se explicitó, pero parece que el interés propio de los estados en otorgar seguridad a sus habitantes sigue estando por encima de cualquier cosa, incluso de las superestructuras políticas. Esto debe cambiar.





[1] La PESC incorpora el conjunto de las relaciones de Seguridad y Defensa, lo que se denomina Política Común de Seguridad y Defensa o PCSD.
[2] Esther Barbé. La UE en las relaciones internacionales. Madrid.Tecnos.2014.  Pág. 19. 
[3] Tratado de la Unión Europea (TUE).
[4] En lo que se refiere a la UE, utilizamos la expresión actorness para referirnos a la capacidad de una entidad jurídica o política  para ser un agente reconocido en las relaciones internacionales en base a los principios de autoridad, cohesión, autonomía y reconocimiento. Ibídem nota 2, pág. 24.
[5] El esfuerzo de la UE no fue baladí, ya que la actual AR (Federica Mogherini) asume las competencias de las estructuras anteriores del Alto Representante del Consejo para la política Exterior y de Seguridad Común (el denominado Míster PESC), el Comisario Europeo para las Relaciones Internacionales y el Presidente del Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Internacionales.
[6] EE.UU, la UE y los BRICS (entre ellos Rusia y China sobre todo).
[7] El denominado Brexit (abreviatura de British Exit)  reproduce la opinión de un grupo de partidos políticos británicos del ala conservadora, que impulsan un referéndum para que los ciudadanos decidan si quieren permanecer o no como miembros de la UE en 2017. Aunque los argumentos son de base económica (mayor competitividad de  Gran Bretaña si no formara parte de la UE), existen peros a dar pasos a la integración política, criticando la acción exterior de la UE en materia de acogimiento de refugiados, fundamentalmente de Siria.
[8] Ibídem nota 2. Pág. 21.
[9] Ibídem nota 2. Pág. 25.
[10] Ibídem nota 2. Pág. 26.
[11] Ibidem nota 2. Pág. 27.
[12] Ibidem nota 2. Pág. 29.
[13] La UE acuerda expulsar a Turquía incluso a los sirios en suelo europeo  http://internacional.elpais.com/internacional/2016/03/07/actualidad/1457352301_920991.html
[14] Xavier Folch. A Europa le faltan pasos de gigante. El País 5 de abril de 2016.  http://internacional.elpais.com/internacional/2016/04/03/actualidad/1459695412_773254.html
[15] Kenneth Neal Waltz (8 de junio de 1924-12 de mayo de 2013).