viernes, 3 de marzo de 2017

Casi 800 periodistas muertos en la última década



Desde que el 18 de diciembre de 2013 la Asamblea General de la ONU aprobara la resolución relativa a la seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad ( A-RES /68/163 ) la sociedad sigue observando las dificultades que éstos tienen para el desempeño de su trabajo en diferentes lugares del mundo.Éste se aprobó a raíz del asesinato en Malí de los reporteros de Radio France Internationale Ghislaine Dupont y Claude Verlon. 

Rosa Meneses publicó en El Mundo este artículo que reproduzco a continuación en noviembre del año pasado porque conviene recordar, para no olvidar, que estas cosas ocurren con demsasiada frecuencia. 

Organizaciones internacionales reclaman combatir la impunidad de los crímenes contra los informadores en todo el mundo. 


Desaparecidos, torturados, tiroteados, secuestrados, encarcelados... Periodistas de todo el mundo pagan un alto precio personal y profesional por su compromiso con la libertad de información. Y es que ejercer el periodismo ha costado la vida a cerca de 800 informadores desde 2006 en todo el mundo. Pero sólo un 7% de esos casos han sido castigados, según datos facilitados por Naciones Unidas.

Para luchar por que las agresiones a los profesionales de la información no queden sin castigo la ONU instauró el Día Mundial para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra los Periodistas. Un recordatorio que se activa cada 2 de noviembre, desde que en 2013 fueran asesinados los reporteros de Radio France Internacionale Ghislaine Dupont y Claude Verlon, en Mali.

En España, el caso más simbólico es el del camarógrafo José Couso, asesinado por disparos desde un carro de combate estadounidense contra el Hotel Palestina de Bagdad, en abril de 2003. Esta semana, el Tribunal Supremo ha dado carpetazo definitivo a la investigación de su asesinato. Un nuevo revés para que se haga justicia, después de que la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial de marzo de 2014 pusiera fin a la Justicia Universal y obligara al juez de la Audiencia Nacional instructor del caso, Santiago Pedraz, a archivar el proceso.

La suspensión de la Justicia Universal fue ampliamente criticada por Reporteros Sin Fronteras (RSF), que llamó la atención sobre sus consecuencias. "La suspensión de la Justicia Universal fomenta los crímenes contra los periodistas españoles, al quedar totalmente desprotegidos jurídicamente, en la cobertura de guerras y conflictos", señala a EL MUNDO.es la presidenta de RSF-España, Malén Aznárez.

En lo que va de 2016, 50 profesionales han sido asesinados en todo el mundo, según el Barómetro que actualiza día a día RSF. Otros 147 periodistas se encuentran encarcelados. Los últimos en engrosar la macabra lista de profesionales en prisión han sido el director del diario opositor turco 'Çumhuriyet', Murat Sabuncu, y otros 11 miembros de su staff, incluyendo miembros del Consejo Editor, columnistas y un caricaturista. Todos fueron detenidos ayer, por supuestamente apoyar el fallido golpe de Estado del 15 de julio.

La represión que ha puesto en marcha el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, desde la frustrada asonada militar alarma a organizaciones como RSF, que cada año elabora una lista de los llamados Depredadores de la Libertad de Prensa con los peores enemigos de la libertad de información. Precisamente mañana, la ONG publicará la lista actualizada, "en la que lamentablemente hay nuevos protagonistas", adelanta Aznárez.

"En esa lista figuran desde mandatarios de dictaduras a grupos armados, líderes religiosos, mafias y agencias de Inteligencia de todo el mundo, pero también dirigentes de países que se llaman a sí mismos democráticos, pero que han declarado la guerra abierta a los periodistas y a los medios de comunicación que les resultan molestos", continúa.

Otra organización de defensa de los que se juegan la vida en todo el mundo para que la sociedad sepa lo que ocurre es el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, en sus siglas en inglés), que acaba de publicar su Índice de Impunidad Global, en el que alinea los países donde los periodistas son blanco de asesinatos y ataques que quedan sin castigo. Según este ránking, el peor país es Somalia -por segundo año consecutivo-, con 24 muertes sin perseguir. Allí, el grupo islamista Al Shabab es sospechoso de la mayoría de asesinatos de miembros de los medios de comunicación. Le siguen, por este orden, Irak, Siria, Filipinas, Sudán del Sur, México, Afganistán, Pakistán, Brasil y Rusia.
Miedo y autocensura

El índice del CPJ calcula el número de crímenes sin resolver en un periodo de 10 años según el porcentaje de población. Según esta organización, el 80% de estos asesinatos ocurrieron en 13 países. Su análisis también revela que, en la pasada década, grupos políticos y organizaciones extremistas -incluyendo al autodenominado Estado Islámico- son sospechosos de perpetrar más del 40% de los asesinatos de reporteros. En un cuarto de los casos para este mismo periodo se considera responsables a gobiernos y miembros de ejércitos regulares.

El CPJ señala que el 95% de las víctimas son reporteros locales, la mayoría cubriendo casos de corrupción o siguiendo la política de su país. Sólo el 3% del total de estos asesinatos han obtenido justicia, según esta ONG con base en Washington, lo que demuestra que la impunidad es una de las mayores amenazas a la libertad de información. "La impunidad es un crimen contra el ejercicio de la libertad de expresión y los derechos humanos en general. Envalentona a los criminales, constituye una amenaza para el estado de derecho y conduce al miedo y la autocensura. Toda la sociedad la sufre", declaró ayer la directora general de la UNESCO, Irina Bokova.

"Los periodistas asesinados, desaparecidos, encarcelados, torturados, agredidos o amedrentados son la cara visible de esas violaciones de la libertad de información, la historia con nombre y apellidos de los intentos de imponer un silencio unilateral", reitera Aznárez.

"Reporteros Sin Fronteras nunca ha dudado en señalar a quiénes están detrás de esos crímenes: quién empuña el cuchillo o la pistola que acaba con la vida de los informadores, quién instiga los asesinatos, quién ordena amordazar a un periodista, o quién decide cerrar un medio. Precisamente para luchar contra la impunidad de estos crímenes, RSF viene reclamando en los últimos años la creación de un Representante Especial en las Naciones Unidas para proteger y defender mejor a los periodistas", añade la presidenta de la Sección Española.

viernes, 24 de febrero de 2017

Trump y las relaciones internacionales de Estados Unidos.


Trump y su administración han ido lanzando píldoras de lo que será su mandato presidencial. Son muchos los asuntos de interés para propios y ajenos, pero sin duda las decisiones de uno de los países más importantes afectará a las agendas internacionales. Uno de esos asuntos tiene que ver con las relaciones internacionales y qué procedimiento utilizará Trump y su gabinete para relacionarse con aliados y potenciales enemigos. En este caso os dejo este interesante post de Andrés Ortega, publicado en noviembre del año pasado en el blog del Real Instituto Elcano pero que mantiene su vigor informativo hoy día. Seguimos hablando de Trump ... 

Trumpismo: bilateralismo. 

Tras los ataques terroristas del 11-S de 2001, se dijo que el mundo había cambiado porque EEUU había cambiado. Con cada presidente cambia. Con la elección de Donald Trump se puede decir que el mundo ha empezado a cambiar antes incluso de que el nuevo presidente republicano se instale la Casa Blanca. Ronald Reagan fue el presidente del neoliberalismo; George Bush padre, el del fin de la Guerra Fría; Bill Clinton, el globalista; George Bush hijo, que en principio iba a ser el del aislacionismo, se convirtió en el del momento unipolar y unilateral; y Obama fue el de la transición hacia un mundo multipolar. Trump puede ser el presidente de un cierto repliegue y de la bilateralización de EEUU. Pero, el mundo cambiará menos que antes, dado el auge de los emergentes, con China a la cabeza. EEUU manda, pero ya no tanto como antes. Si deja de ser la “potencia indispensable”, como la llamó en 1998 la entonces secretaria de Estado Madeleine Albright, EEUU perderá peso.

El lema de Trump de hacer “América grande de nuevo” (Make America great again), pues nunca ha dejado de serlo, no sólo por el poder de EEUU como Estado, como república imperial, como la calificara Raymond Aron, sino también por el tamaño e influencia de algunas de sus empresas, como Google, Apple y Amazon, aunque ahora cuenten con competencia.

Quizá lo más significativo de la visión de Trump de America First (“América Primero”) sea –como ha desgranado en videos en YouTube (de nuevo, su uso de las redes sociales) y en su conversación con The New York Times (aunque la parte de política exterior fue off the record) sobre lo que serán sus primeros 100 días –que denunciará el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP en sus siglas en inglés) para reemplazarlo por acuerdos bilaterales con cada país. El bilateralismo puede ser su marca. Es, en parte, una respuesta a su electorado de clase obrera y media baja, que quiere ver que algunas industrias vuelven a EEUU (aunque no dice que retornarían, de hecho han empezado ya a hacerlo, altamente automatizadas, lo que no supondrá muchos puesto de trabajo). Y aunque Trump considere el TPP “un desastre potencial para el país”, denunciándolo, EEUU perderá apoyos y fiabilidad. De hecho, algunos de estos países están virando hacia China ante lo que puede significar Trump para sus intereses comerciales y de inversiones. Paradójicamente, el gran ganador de la victoria de Trump puede, al menos regionalmente, ser China. La confrontación con China, que Obama ha manejado con cautela, podría acabar definiendo la presidencia de Trump.

Con Rusia quiere entenderse, pues una prioridad de Trump es acabar con el terrorismo de Daesh (o Estado Islámico, EI) y su base territorial en Irak y Siria, y en esto hay coincidencia. Al acercamiento entre Washington y Moscú sobre Siria se opuso el Pentágono, algo que permitió insólitamente Obama. Naturalmente, esto puede tener consecuencias para Europa si Daesh pierde su territorio, se transforma, sus combatientes extranjeros en la zona regresan a sus países de origen o logra más simpatizantes locales en el Viejo Continente. Sí está claro que Trump no se propone reconstruir Estados, hacer nation-building: “No creo que debamos ser un constructor de naciones”, le dijo al equipo editorial de The New York Times. Pero tampoco Obama lo ha hecho.

Trump se propone transformar la OTAN para que los europeos hagan más por su propia defensa. De hecho, en la neutral Suecia se ha abierto un debate sobre si el país debe ingresar o no en la Alianza Atlántica, como propone uno de los partidos de la actual coalición gubernamental, el moderado (conservador), en contra de la falta de entusiasmo del ministro socialdemócrata de Defensa Peter Hultqvist. Pero no es seguro que toda Europa, aunque sí Alemania, quiera y pueda en tiempos aún de austeridad gastar más en defensa.

Hay dos acuerdos que Trump se podría replantear. Uno es el nuclear con Irán, cuando, además, la estabilidad del régimen de Arabia Saudí está en entredicho, y los europeos han levantado las sanciones y muchas empresas y gobiernos corren a Teherán. Una postura dura por parte de Trump podría, además, reducir las posibilidades de que el aperturista Rohaní fuera relegido presidente de Irán en 2017. Pero, con o contra EEUU, Irán vuelve a exportar petróleo e importar tecnología. Sería otro motivo posible de tensión con Europa y, en este caso, también con Rusia y China. El segundo podría ser el acuerdo con Cuba.

Los primeros nombramientos o designaciones de Trump son gente dura, como el general Michael Flynn como asesor de Seguridad Nacional, Michael Pompeo para encabezar la CIA y el senador Jeff Sessions como ministro de Justicia/Fiscal General. Todos, en el pasado, se han mostrado partidarios de una cierta tortura a los sospechosos de terrorismo, de la vigilancia masiva (que también han practicado las anteriores Administraciones desde que pueden) y de las detenciones indefinidas. Esto puede alejar a la Administración Trump de los valores europeos que se oponen a la tortura, a la pena de muerte y a la facilidad para que los ciudadanos compren armas, entre otros.

No es aislacionismo, sino bilateralismo, y la muerte del incipiente multilateralismo y de un nuevo derecho internacional que lleva años paralizado salvo por el acuerdo, de nuevo cuño, de París sobre el Cambio Climático, el llamado COP21 o COP22 tras la reunión de Marrakesh. Trump ha dejado de momento en el aire qué hará al respecto, un tema al que está abierto a la reflexión, aunque no por ello dejará de levantar los límites de Obama a nuevas explotaciones petrolíferas o de esquistos en EEUU. De nuevo, puede haber una diferencia de valores al respecto con Europa.

Trump será más pragmático, menos basado en valores (éstos a veces entran en conflicto con el principio anterior), y querrá que el mundo se adapte a la visión que acabe teniendo de él. Aunque el mundo, y sobre todo China pero también Europa, está creando sus propias estructuras paralelas.

Como señala Robert Kagan, partiendo de que EEUU dejará de ser la “nación indispensable”, Trump tiene poco interés en que Washington lleve el peso del orden mundial, aunque quizá pueda cambiar de parecer una vez los briefings diarios de la CIA en el Despacho Oval –que en parte ya ha comenzado a recibir– y mucha otra información. Si bien, como mínimo, hará bueno el principio que se le adjudicó a la Administración Obama de “liderar desde atrás
”, es decir, con el mando a distancia. Puede que la ruptura de Trump con su predecesor sea menos drástica de lo que se pretende. Y que, al cabo, como ocurrió con Bush hijo, sean los acontecimientos a los que hay que reaccionar y la manera de hacerlo los que determinen la nueva presidencia.

viernes, 17 de febrero de 2017

Trump y el Cambio Climático

Un mes después de que Teresa Ribera firmara este artículo en El País, el entonces Presidente electo Donald Trump elegía al negacionista Scott Pruitt como jefe de la Agencia medioambiental de Estados Unidos. Conviene recordar lo que ésto significa. Mientras que medio mundo se prepara para los efectos del Cambio Climático y trabaja en su adaptación y mitigación, Estados Unidos parece dar la espalda a tan importante asunto.

Trump y el cuento chino del Cambio Climático. 

La peor parte se la llevan los americanos y quienes, en países pobres y vulnerables, confiaban en una financiación solidaria contra el calentamiento global. 


Recordaba Nicholas Stern hace apenas diez días con ocasión del décimo aniversario de la publicación de su Economics of climate change que el impacto económico del cambio climático es mucho más grave del que inicialmente consideró y que sólo disponemos de diez años para darnos la oportunidad de cambiar la tendencia de forma efectiva. Mucho trabajo revolucionario en la sombra que empieza a fraguarse en foros muy diferentes y para el que la hipótesis de una parálisis inducida por el miedo al mandato Trump sería el peor de los enemigos.

Es decir, la llegada de Trump a la Casa Blanca ya ha tenido una primera consecuencia negativa de gran calado: incertidumbre. En un momento especialmente frágil, en el que comienzan a asentarse las bases para la transformación revolucionaria de nuestro modelo económico para hacer compatibles prosperidad y clima, la incertidumbre es un mal enemigo. En campaña, Trump se ha burlado de manera reiterada del cambio climático, despreciado a la comunidad internacional e insultado de forma reiterada a quienes, junto con Obama, han facilitado una era de entendimiento y colaboración cuyo fruto más evidente ha sido el Acuerdo de París.

A partir de ahora, nada bueno en particular, algunas dificultades adicionales y mucho menos margen para ir contra corriente del que, a priori, imaginamos. La peor parte se la llevan los americanos y quienes, en países pobres y vulnerables, confiaban en una financiación solidaria que, probablemente, no llegue a materializarse. Es dudoso, sin embargo, que logre hacer naufragar la cooperación internacional en materia de clima y transición energética.

En todo caso, eso no depende de él sino de la reacción del resto. Y, afortunadamente, el sentido económico, la demanda social y la estructura de cooperación ofrecida en París son aliados mucho más sólidos de los que teníamos hace 16 años cuando un prepotente y clima-escéptico Bush anunció que no ratificaría Kioto y velaría porque sus socios no cometieran errores. Kioto entró en vigor y Bush se vio forzado a tomar algunas medidas elementales en clima y energía, tanto en el terreno financiero como en el del diálogo político.

Es probable que Trump paralice las iniciativas federales de Obama, que intente facilitar la inversión en fracking, la actividad petrolera o la industria minera. Es, sin embargo, mucho más incierto que haya un interés masivo por parte de la comunidad inversora en abrazar proyectos muy intensivos en capital, socialmente contestados y con retorno incierto en el medio plazo. Y es seguro que alcaldes, gobernadores y una nueva generación de empresas con grandes inversiones detrás para facilitar soluciones renovables, eficientes y movilidad eléctrica se queden con los brazos cruzados llorando en casa cuando esto es, precisamente, lo que reclama el mundo y una buena parte de los ciudadanos americanos –incluido un porcentaje relevante de republicanos-.

Faltará, por tanto, un marco federal coherente, pero eso no impedirá la acción climática en otros niveles. Es más, esos otros actores americanos ganarán protagonismo político y encontrarán en el Acuerdo de París y su nueva propuesta de movilización más allá de los Gobiernos estatales un espacio mucho más rico para trabajar en alianzas internacionales que faciliten el aprendizaje compartido en esta nueva era de cambios.

En el ámbito internacional, existen tres incógnitas: ¿reducirá Estados Unidos sus contribuciones financieras en materia de clima?; ¿abandonará el marco jurídico internacional integrado por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y el Acuerdo de París?; y el cambio de posición de Estados Unidos, ¿generará un efecto emulación por parte de terceros o el naufragio del modelo de cooperación en curso?

Es más que probable un cambio de tendencia en los esfuerzos de solidaridad internacional. En aplicación de la máxima "americanos primero", puede haber recortes significativos en la financiación climática, con el consiguiente riesgo de que la indignación y el recelo hacia Estados Unidos resurja en terceros países, sobre todo en los más pobres y vulnerables. Quizás, en el medio plazo, esta actitud se corrija a la vista del interés comercial de bancos e industria americana por invertir en infraestructuras en economías en desarrollo.

No es tan fácil una retirada de Estados Unidos del marco multilateral de clima. La denuncia del Acuerdo de París debería esperar tres años y la denuncia de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (con la consiguiente retirada automática del Acuerdo de París, al haber sido concebido como un marco de aplicación de la Convención) entraña ciertos riesgos políticos para el propio Trump. De hecho, Bush no lo hizo cuando renunció a Kioto. Sí es probable la ausencia de posiciones constructivas como las defendidas activamente en la era Obama. Asistiremos a un abandono silencioso del barco, sin protagonismo positivo en otros foros financieros, industriales o geopolíticos y, en su lugar, aparecerán otros actores americanos cubriendo de forma segmentada –quizás caótica– el espacio liberado por el Gobierno federal. En el resto del mundo, echaremos de menos al Departamento de Estado, al del Tesoro y a la Casa Blanca, pero no hay que esperar necesariamente una estrategia automática de boicoteo.

Finalmente, falta por ver cómo reaccionamos los demás. Cada uno de los países firmantes del Acuerdo de París lo es por interés propio, por sentido económico y de desarrollo, por demanda social e industrial. La novedad más importante radica en la voluntad expresa de impulsar marcos de acción conjunta y compartir los riesgos del cambio. Si Estados Unidos se diluye, China no abandonará su estrategia, pero deberá decidir si quiere ocupar por sola o acompañada con otro actor global la posición de liderazgo que tenía junto con Obama o si se retira a sus cuarteles de invierno y se mantiene discreta en la escena multilateral. Es decir, el resto de la historia nos corresponde a los que no somos Trump, mucho más resilientes y convencidos que hace 16 años. Una retirada de EE UU, contrariamente al deseo "América vuelve a ser grande", deja un espacio que será cubierto por otros. ¿Cuento chino a partir de ahora?

viernes, 10 de febrero de 2017

¿Cómo fue la política exterior de Obama?


Recuperamos este artículo de Jon Faus publicado el pasado 15 de marzo de 2016 en El País con el fin de ir comparando los estilos presidenciales de los gabinetes del Presidente Obama y del Presidente Trump. En este caso nos ocupamos de los ejes de las relaciones internacionales del gabinete del ya expresidente Barack Obama. 


La doctrina exterior del Presidente Obama en 11 claves. 


Barack Obama ha estudiado la historia de Estados Unidos: sus aciertos y errores. Su política exterior se basa en un principio: actuar según los intereses estratégicos de la primera potencia mundial.
La revista The Atlantic publica en su último número un extenso artículo sobre la doctrina de Obama. El periodista Jeffrey Goldberg entrevistó en los últimos meses varias veces a Obama y sus asesores. Goldberg se sumerge en la mente del mandatario y esboza el perfil más completo sobre su visión en política exterior.
Estas son las claves:

1. Internacionalista e idealista

Obama sostiene que hay cuatro grandes teorías de política exterior: aislacionismo, realismo, intervencionismo liberal (que en EE UU se entiende como progresista) e internacionalismo.
Se define como un internacionalista idealista. Defiende la promoción de valores democráticos, pero con pragmatismo: “Para avanzar tanto nuestros intereses de seguridad como los ideales y valores que nos importan, tenemos que ser testarudos y actuar al mismo tiempo con un gran corazón, escoger y seleccionar nuestros lugares, y reconocer que habrá momentos en que lo mejor que podremos hacer es poner el foco en algo que es terrible pero sin creer que podremos solucionarlo automáticamente”.

2. Multilateralismo contra arrogancia

Obama defiende que otros países asuman más responsabilidad en vez de esperar que EE UU siempre tenga la iniciativa. El presidente no rehúye del liderazgo estadounidense. Dice que es imprescindible pero defiende que sea compartido: “El multilateralismo regula la arrogancia”.
3. Contra el “manual de Washington”Los abusos y errores del pasado explican la cautela de Obama: “Tenemos una historia en Irán, en Indonesia y Centroamérica. Así que tenemos que ser conscientes de nuestra historia cuando empezamos a hablar de intervenir, y entender el origen de las suspicacias de otra gente”.
Obama se distancia del llamado “manual de Washington” y lo que él denomina el “establishment de política exterior”, que define el consenso sobre las respuestas adecuadas a las crisis geopolíticas. El presidente lamenta que las respuestas de estos expertos suelen ser militares: “Cuando América está amenazada directamente, el manual funciona. Pero el manual puede ser también una trampa que puede llevar a malas decisiones”. Y añade: “En medio de un desafío internacional como Siria, eres juzgado duramente si no sigues el manual, incluso si hay buenas razones”

4. Orgulloso de la política con Siria

“Estoy muy orgulloso de ese momento”, dice Obama sobre sudecisión en septiembre de 2013 de dar a última hora marcha atrás a un plan de bombardeos contra posiciones del régimen sirio por el uso de armas químicas contra civiles. El presidente había asegurado que el uso de esas armas era una “línea roja” que alteraría su estrategia con relación al presidente sirio, Bachar el Asad.
Obama defiende que no atacar fue una “decisión correcta”. El principal motivo fue la percepción de que los ataques no podrían eliminar las armas químicas y la posibilidad de que El Asad saliera “fortalecido” por poder esgrimir que había sobrevivido y desafiado a EE UU.

5. El ISIS y la metáfora de Batman

Obama sostiene que el Estado Islámico no es una “amenaza existencial” para Estados Unidos. Compara al grupo yihadista, al que EE UU bombardea en Irak y Siria, con el Joker de la película de 2008 de Batman El Caballero Oscuro. Como el personaje de ficción, el ISIS “tiene la capacidad de incendiar toda la región” y “por eso tenemos que combatirlo”, ha dicho a sus asesores.

6. El error de Libia y los oportunistas

El presidente admite que la campaña de bombardeos en 2011 contra el régimen de Muamar el Gadafi “no funcionó” y que Libia es ahora un “desastre”. Defiende los motivos que llevaron a EE UU a participar, pero lamenta que otros países hicieran menos de lo prometido y se atribuyeran méritos inmerecidos.
Los denomina free riders, que en español podría traducirse como oportunistas. En esa categoría, sugiere, están Francia y Reino Unido por su papel en la campaña libia. El presidente explica que “tenía más fe en que los europeos, dada la proximidad de Libia, invertirían en el seguimiento” de la situación en el país tras la intervención.
En la entrevista, el presidente rechaza favorecer a Irán frente a su rival saudí, pero reniega de la percepción de los países del golfo Pérsico de que Teherán es el origen de todos los males de la región. Insta a Arabia Saudí e Irán a hallar una “forma efectiva” de compartir pacíficamente la región en una suerte de “guerra fría”.Obama se muestra muy crítico con Arabia Saudí, uno de los aliados estratégicos de EE UU en Oriente Medio con el que las relaciones se han enfriado en los últimos años. En conversaciones privadas, citadas en el artículo, deplora que haya financiado la propagación de visiones radicales del Islam y sostiene que “un país no puede funcionar en el mundo moderno cuando reprime a la mitad de su población”.

8. Cansado de Oriente Próximo, elogioso con Asia

Obama expone su hartazgo con el caos en Oriente Medio y por el hecho de que le haya consumido, a su pesar, tanta energía en política exterior, cuyo objetivo estratégico es dar prioridad a Asia.
Sobre Oriente Medio, afirma: “Tienes a países que están fracasando en ofrecer prosperidad y oportunidad a su gente. Tienes ideologías extremistas, violentas, que son propulsadas por las redes sociales. Tienes a países con muy pocas tradiciones cívicas, por lo que cuando los regímenes autocráticos empiezan a debilitarse, los únicos principios organizativos son sectarios”.
El presidente lo compara con otras regiones. “Contrasta esto con el Sudeste asiático, que todavía tiene grandes problemas -enorme pobreza y corrupción- pero está lleno de gente esforzada, ambiciosa, energética que están cada día desgarrándose para construir empresas, recibir educación, encontrar empleo y construir infraestructura”. La analogía la extiende a los jóvenes africanos y latinoamericanos: “No están pensando en cómo matar a americanos”.

9. Paciencia en América Latina

Obama defiende haber evitado la confrontación con la Venezuela de Hugo Chávez al principio de su mandato en 2009. La decisión se basó en la percepción de que Chávez, junto a otros líderes izquierdistas críticos con EE UU, “no era una amenaza” para Washington.
El presidente destaca que esa actitud pasiva ha apaciguado el antiamericanismo y ha aumentado la influencia estadounidense en Latinoamérica. Eso se debe también en parte, dice Obama, al restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba anunciado en diciembre de 2014.

10. Realismo ante China y Rusia

Obama también es prudente sobre China. “Tenemos más a temer de una China debilitada y amenazada que de una China exitosa y creciente”, dice. El presidente cree que la relación con Pekín es el mayor desafío para Washington. Esgrime que si China mantiene su “crecimiento pacífico” será un socio para EE UU. Si China no satisface a su población, rehúye de su responsabilidad internacional y ve el mundo “solo en términos de esferas de influencia regional”, Obama ve un “potencial” conflicto con China y una mayor dificultad para abordar desafíos globales.

11. El temor del cambio climático

Preguntado por qué asuntos le preocupan más cuando ceda la presidencia en enero de 2017, Obama manifiesta una preocupación “profunda” por el cambio climático si sus efectos se acentúan. Alega que el calentamiento global es una “potencial amenaza existencial” para todo el mundo si no se actúa. Lamenta que no parece una amenaza inminente. Eso, esgrime, “repele la intervención de gobiernos”.

viernes, 3 de febrero de 2017

La era Trump ha comenzado

Cuando el pasado 11 de enero vimos a través de la televisión cómo el Presidente de Estados Unidos (en ese momento era Presidente electo) increpaba a Jim Acosta, corresponsal de CNN en la Casa Blanca, aumentó nuestra preocupación. Demasiadas cosas en tan corto espacio de tiempo de alguien que debería haber cambiado de actitud desde el 8 de noviembre del año pasado. La campaña terminó pero el Presidente número 45 de los Estados Unidos continuaba ( y continúa) desconcertando al mundo con sus actos y declaraciones. Es de esperar que hablemos mucho de Donald Trump. Mientras tanto, os dejo este post de Carlota García Encina publicado en el blog del Real Instituto Elcano el pasado 13 de enero. Sin duda la improvisación no está en el guión del equipo presidencial. Pero algunos guiones son demasiado previsibles. 

TRUMP: El espectáculo continúa. 

167 son los días que han pasado entre la hasta hace poco última rueda de prensa de Donald Trump, en julio del año pasado, y la del pasado 11 de enero del nuevo año. En julio “sólo” era el candidato republicano a la Casa Blanca y decidió dejar de contestar a las preguntas de los reporteros porque los medios de comunicación difundían “informaciones incorrectas”. Ahora es el presidente electo y ha construido su particular estilo de comunicación —accede a la gente sin filtros a golpe de tweet— que sin duda dejará huella en los futuros presidentes del país.

¿Es Twitter el nuevo bully pulpit digital? ¿Será la nueva manera de modelar la opinión pública y establecer la agenda de la Casa Blanca? ¿Cuándo habrá prestar atención a un tweet de Trump? Ya se han empezado a estudiar los posibles patrones de sus tweetsgracias a la reciente campaña electoral, durante la que ha repetido palabras como “great”, “failed”, “nasty”, “weak” y “winner”, así como la que se considera la expresión del año: “sad”. Pero esta “nueva” forma de comunicarse lo que ha dejado muy claro es que la relación del próximo presidente con la prensa va a ser más que tensa.

Es una de las pocas cosas que se sacaron en claro de la esperadísima rueda de prensa del magnate. Una rueda de prensa que fue políticamente un desastre, teniendo en cuenta los cánones más tradicionales, claro. Como de costumbre, salió poco preparado y sin ningún interés por responder a las preguntas de una forma directa. Pero como espectáculo fue brillante, incluso antes de que saliera al escenario. Toda la expectación estaba puesta en él aunque paradójicamente donde realmente estaba la noticia era en el Senado. Allí se llevaban a cabo las confirmaciones de nada menos que seis cargos de su gobierno, todas en el mismo día: Jeff Sessions, como fiscal general; Rex Tillerson, como secretario de Estado; Betsy Devos, como secretaria de Educación; John Kelly, como secretario de Homeland Security; Mike Pompeo, como director de la CIA; y como secretaria de transportes, Elaine Chao.

Para la prensa era imposible hacer un seguimiento de todas ellas, y menos cuando estaba convocada la ansiada rueda de prensa con el presidente electo. Ha sido una clara estrategia del equipo de Trump para desviar la atención sobre algunos de los nominados —aunque no es ni mucho menos una estrategia nueva en la política norteamericana—. Y también para acelerar la confirmación de los nominados a pesar de que muchos de ellos no han sido suficientemente investigados por posibles conflictos de intereses. Es curioso que mientras que en 2009 el líder republicano Mitch McConnell insistió en que antes de la confirmación de los nuevos cargos de Obama los seleccionados debían cumplir con todos los requisitos exigidos, incluidos una declaración de su situación financiera y un proceso de revisión ética, ahora no le parezca tan imprescindible.

Pero volviendo a la rueda de prensa de Trump, curiosamente uno de los momentos más interesantes fue precisamente cuando el futuro presidente no estuvo en el podio. Sheri Dillon, una de sus abogadas, explicó durante varios momentos por qué Trump no va a poner sus activos en manos de un “fideicomiso ciego” (blind trust). Se trata de una figura que existe en EEUU y que aparece cuando una autoridad pública cede a un tercero independiente su patrimonio para que lo administre. Dillon utilizó argumentos complejos y probablemente muchos de ellos correctos para explicar por qué van a evitar ese blind trust. Su aplicación implicaría, por ejemplo, la liquidación de los activos de Trump, quitar su nombre de hoteles y resorts… realmente algo impracticable, y por supuesto una opción no viable para el presidente electo. Pero Dillon fue incapaz de borrar la dudas que persisten y persistirán sobre posibles conflictos de intereses. No sólo Trump tiene activos en países extranjeros, sino que sus negocios en EEUU podrían verse afectados por leyes y regulaciones —de trabajo, medioambientales, políticas de inmigración—, y sus negocios seguramente recibirán préstamos de los bancos que su Administración quiere regular. Eliminar las dudas sobre los conflictos de intereses va a ser realmente complicado, pero para eso está la ética y el sentido común, dos elementos recurrentes para los anteriores presidentes norteamericanos.

Pero poco más se sacó en claro el pasado 11 de enero, aparte de que aprendimos algo más sobre unos memos de un ex agente de inteligencia británico, con las especulaciones sobre una serie de vídeos comprometedores de Trump que podrían explicar el apoyo de éste a Putin. Un gran espectáculo.



viernes, 27 de enero de 2017

STAR WARS y la geopolítica imperial


Interesante artículo de Carlos Hidalgo publicado en la web El orden Mundial en el siglo XXI. Aprovechando el éxito de la saga, el autor nos ofrece una vision geopolítica del universo star wars, un aspecto en el que no solemos reparar. La familia Skywalker sigue cosechando seguidores entre las nuevas generaciones y esta vision del orden de la galaxia puede ayudar a entender la génesis de la odisea, algo más que mitología, una lucha entre el bien y el mal aderezado con aventura y romanticismo. Os animo a leerlo. 
Decía Clausewitz que la guerra es la continuación de la política por otros medios. Así que Star Wars es política, aunque solo sea por su contenido bélico. Pero, afinando más al contenido habitual de este medio, ¿hay política exterior en Star Wars? ¿Cómo es?
La respuesta corta es que no. No la hay. Los regímenes políticos que aparecen en la saga galáctica —República, Imperio, Primera Orden y Resistencia— son todos sistemas hegemónicos que abarcan toda la galaxia ficticia en la que se desarrollan las películas. Las guerras que estas narran son siempre guerras civiles y no de conquista o anexión. Los bandos en conflicto se disputan el gobierno de la galaxia en su conjunto, no el control de sistemas estelares que tuvieran regímenes propios independientes de Coruscant, el planeta capital de la Galaxia.
Es cierto que alguna vez aparecen sistemas y planetas que no parecen estar sujetos a ninguno de los Gobiernos, pero se da a entender que son sitios muy alejados; formalmente, bajo la autoridad republicana o imperial, pero cuya escasa cercanía e importancia hacen que el control estatal sea muy tenue. Estos planetas, como Tatooine, están bajo el dominio de estructuras de poder informales y no estatales, como el control de líderes mafiosos a lo Jabba el Hutt.
Podríamos decir que esta política imperial —en el sentido político, no en el del Imperio galáctico— prácticamente no existe, dado que todo el mundo conocido está sujeto a un único tipo de régimen. Las diferencias estriban en las tácticas y las formas de gobierno de cada una de las facciones que guerrean.


En las Guerras Clon tenemos una primera guerra civil provocada por la invasión del planeta Naboo por la Federación de Comercio. Esta invasión no pretende anexionarse el planeta, sino que es una forma de coerción a su Gobierno para que acepte las condiciones de un tratado comercial. Algo así como si Euskadi invadiera La Rioja para forzar a su presidente a ampliar la denominación de origen de sus vinos.
Este incidente escala ante la incapacidad del Senado Galáctico y de los caballeros jedis para arbitrar el conflicto, por lo que se termina convirtiendo en una guerra de secesión en la que los planetas controlados por entidades comerciales —Clan Bancario, Federación de Comercio y los fabricantes de armas geonosianos— quieren separarse de los planetas Estados que forman la República.
Esta primera guerra civil resuelve con la transformación de la República en un Imperio galáctico, que concede poderes especiales e ilimitados al canciller Palpatine, que pasa de líder electo por un parlamento —el Senado galáctico— a monarca absoluto de la galaxia.
Una vez se declara el Imperio, este reprime a los secesionistas mediante tácticas colonialistas, como ejecuciones en masa, ataques a la población civil, terrorismo de Estado y el mantenimiento del orden mediante el terror y estrategias de tierra quemada para privar de recursos a cualquier intento de oposición.
La construcción de las diferentes Estrellas de la Muerte —estaciones espaciales capaces de destruir un planeta de un solo disparo— combina toda estrategia de guerra colonial en una solo arma. Estas hacen ejecuciones en masa ejemplarizantes; son una herramienta de terror que busca que la población culpe a los rebeldes cada vez que se usa y que, al eliminar planetas enteros, priva de recursos al bando minoritario, en este caso la Rebelión.
Aunque el Imperio se suele asimilar a los nazis, lo cierto es que su comportamiento, definido por el racismo —discriminan o esclavizan a las razas no humanas que aparecen en las películas—, las ejecuciones masivas y las imposiciones culturales, tiene mucho más que ver con el imperialismo colonial del siglo XIX que con el III Reich, algo que puede ser intencional o inconsciente —como el acento británico de los oficiales imperiales, por cierto—. Las tácticas imperiales, pese a ser una ópera espacial, no dejan de tener cierto primitivismo: el despliegue de las superarmas del Imperio, desde los cuadrúpedos AT-AT a los enjambres de cazas TIE, no dejan de tener cierto componente de guerra napoleónica industrializada, como en la Primera Guerra Mundial.
La República galáctica se caracteriza como un régimen débil y burocrático, una especie de mezcla entre las Naciones Unidas, la Unión Europea y la República de Weimar. Los partidarios de la democracia se enfrentan al desafío de lograr unas instituciones estatales que abarquen millones de planetas habitados, resuelvan sus conflictos pacíficamente y hagan cumplir sus leyes, hasta tal punto que dependen para ello de la orden de guerreros magos-monjes, los caballeros jedis, lo cual ha hecho que más de una persona señale que la República es una teocracia con elecciones, como Irán.
Con respecto a las próximas películas, aún no sabremos si habrá algo de política exterior; sí más guerra civil galáctica. Y más política por otros medios en una galaxia muy muy lejana.

Para leer el artículo en la web de Orden Mundial en el siglo XXi pinchar aquí. 




viernes, 20 de enero de 2017

La Estrategia de Seguridad Nacional de España


Comparando las Estrategias de 2011 y 2013.

Si nos atenemos al concepto del Realismo en relaciones internacionales, resulta difícil entender que en España no hubiera ningún tipo de documento o estrategia que explicitara nuestro concepto de Seguridad Nacional, así como los objetivos y amenazas,  hasta 2011. Si bien es cierto que existía mucha norma hasta el momento, también lo es que ésta nunca se había interrelacionado con el objetivo de dar a conocer a todos tanto las amenazas, las directrices y los recursos dedicados a mantener nuestra Seguridad Nacional. Para Waltz y los realistas el único interés de los Estados es su supervivencia, y para ello buscan el equilibrio necesario para contraponer poderes, equilibrar  fuerzas. Cuando Mearsheimer introduce la tecnología militar a la teoría realista y tanto Keohane como Nye aseguran que los Estados sólo sobreviven gracias al mantenimiento de su soberanía por la fuerza (ya sea activa o pasiva), las denominadas Estrategias Nacionales de Seguridad proliferan en el mundo Occidental.

Sin embargo el cambio de paradigma en las relaciones internacionales surgido con posterioridad a la caída del Muro de Berlín, junto con la globalización, han hecho emerger nuevos riesgos y amenazas inexistentes hasta ese momento. Y es en esta coyuntura donde, desde mi punto de vista, debemos encuadrar la Estrategia Española de Seguridad de 2011 (en adelante ESS11), la primera de este orden en nuestro País. Hasta ese determinado momento sólo un reducido grupo de países habían elaborado estrategias de este tipo[1], dando respuesta, desde la seguridad nacional,  a qué intereses se tiene como país, cuáles son las políticas y compromisos tanto nacionales como internacionales, qué riesgos y amenazas se tienen que enfrentar, cuáles son las limitaciones como país, cuáles las capacidades para enfrentar los riesgos y determinar cuál queremos que sea nuestra posición en el orden internacional, es decir, qué personalidad queremos exhibir ante el mundo. Y darle la publicidad suficiente como para que todos los implicados en ese empeño conozcan con nitidez tanto a qué nos enfrentamos como los medios que tenemos para contenerlos. Ambas estrategias emplean más instrumentos de los puramente militares o policiales; así, y emulando a las de nuestro entorno, la diplomacia, la economía, la justicia, el medio ambiente, la sanidad o las políticas sociales forman parte de la denominada “responsabilidad de proteger[2]” que tienen los gobiernos en un enfoque integral[3] donde los actores ya no solo son militares o policiales, sino civiles como ONG´s o medios de comunicación social.

CONTEXTO. La EES11 quedó comprometida por el Presidente Rodríguez Zapatero en el discurso de investidura de su segundo mandato (2008). Así, en diciembre de 2009 encarga a Javier Solana la dirección del proceso de elaboración de la primera estrategia de seguridad. Sin embargo, es en 2011 cuando se aprueba la EES11, un año antes de las elecciones que llevarían al Partido Popular de Mariano Rajoy a gobernar España. El país vive una de las mayores crisis económicas de los últimos 80 años, con un claro desplazamiento de la economía hacia Asia, especialmente China, en un mundo multipolar con varias decenas de países haciendo multilateralismo. En una realidad de paradigmas cambiantes España sigue siendo además del puente entre Europa y África la frontera Sur de la UE; el mediterráneo, aunque compartido por un mayor número de países, también utiliza nuestro país como puente con el Atlántico y con el continente americano. Es este un contexto donde la seguridad interior y exterior está difuminada. La ESN13 nace dos años después de este primer documento, en una realidad de estabilidad parlamentaria del gobierno del PP, con los mismos matices económicos provocados por la crisis mundial, exacerbados si cabe por el fenómeno de la globalización y la competencia entre China, la UE, Estados Unidos y los denominados BRICS. Para la ESN13 la posición geoestratégica española es privilegiada y compleja a la vez, orientada a la búsqueda del funcionalismo y la seguridad internacional. Lógicamente la EES11 tuvo muy poca relevancia, al ser modificada dos años después de su aprobación. La ESN13 dice explícitamente que “.../...continúa y revisa la EES11, adaptando y actualizando su contenido.../...”.

EES11 CONTEXTO
ESN13 CONTEXTO
Se aprueba al final del mandato de Rodríguez Zapatero, con un gobierno debilitado. El Parlamento no ha conocido el documento. Perfil propio en cuanto a la relación con la UE. Pico álgido de la crisis económica internacional. Multipolarismo. Multilateralismo. Los paradigmas del orden internacional van cambiando rápidamente.
Estabilidad parlamentaria (mayoría absoluta PP). El Parlamento ha conocido el documento. Crisis económica más globalizada aún. Polarización de una economía con mayor competencia entre los actores regionales mundiales. Multipolarismo. Multilateralismo.

CONCEPTO de Seguridad Nacional: No aparece en la EES11 una definición de Seguridad Nacional, al igual que ocurre en la estadounidense y británica, aunque en el objetivo de la misma se dice que “.../... analizar el contexto actual de seguridad, aportar una visión prospectiva y fijar la líneas para defender los intereses de España y su contribución a un entorno nacional, europeo, regional e internacional más seguro, pacífico y justo”. En la ESN13, al contrario, si aparece, tal y como ocurre con las estrategias francesa o alemana, y esta  “.../... es la acción del Estado dirigida a proteger la libertad y el bienestar de sus ciudadanos, a garantizar la defensa de España y sus principios y valores constitucionales, así como a contribuir junto a nuestros socios y aliados a la seguridad internacional en el cumplimiento de los compromisos asumidos”.

ESTRUCTURA: Ambas contienes resumen ejecutivo y cinco capítulos, coincidiendo en  contenido sólo el primero, el relativo al contexto nacional e internacional, aunque el título es distinto. Sin embargo el segundo capítulo se titula igualmente en ambos documentos tratando, por igual, las zonas de interés estratégico para España. El tercer capítulo en la EES11 habla de los potenciadores del riesgo, mientras que en la ESN13 se dedica a los riesgos y amenazas para la Seguridad Nacional. En el capítulo 4 de la EES11 se analizan las amenazas y riesgos, así como las respuestas que deben darse ante su aparición, y en la ESN13 se dedica un capítulo a las amenazas (el tercero) y otro a las líneas de acción estratégicas.  El quinto capítulo de ambos se encarga de definir los instrumentos institucionales con los que hacer frente a los riesgos y amenazas, aunque con títulos distintos. La EES11 preveía una duración de 10 años para la estrategia, revisable a los 5 años o cuando las condiciones así lo dictaran; la ESN13 no dispone duración determinada de sus contenidos, aunque indica que dicha estrategia tendrá una actualización constante y una revisión periódica de sus contenidos.

EES11 ESTRUCTURA
ESN13 ESTRUCTURA
Resumen Ejecutivo. 1 Una estrategia Necesaria. 2 La seguridad de España en el Mundo. 3 Potenciadores del riesgo. 4 Amenazas, riesgos y respuestas. 5 Un modelo institucional integrado.
Introducción del Presidente del Gobierno. Resumen Ejecutivo. 1 Una visión integrada de la Seguridad Nacional. 2 La seguridad de España en el mundo. 3 Los riesgos y amenazas para la Seguridad Nacional. 4 Líneas de acción estratégica. 5 Un nuevo sistema de Seguridad Nacional.

ACTORES: Ambas estrategias comparten actores, siendo éstos “... la administración general del Estado, las Comunidades Autónomas, la Administración Local y la sociedad en su conjunto”. Lógicamente, los actores protagonistas son las Fuerzas Armadas y la Policía; los primeros, además, pueden participar de las misiones legalmente asignadas, contribuyendo a la protección del territorio, ciudadanos e intereses nacionales  y los de nuestros aliados en el marco de nuestra pertenencia a organizaciones regionales y los acuerdos internacionales. Las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla aparecen citadas en la EES11, no siendo así en la ESN13. Si bien no queda perfectamente explicitado en la EES11, la participación de la seguridad privada se hace patente en ambas, aunque de manera más expresa en la ESN13. También se reconocen como actores fundamentales en ambas la denominada base industrial y tecnológica. Mientras que la EES11 se constituye el Consejo Español de Seguridad, bajo la dirección del Presidente del Gobierno, la ESN13 lo sustituye por el Consejo de Seguridad Nacional, actualmente en vigor.

EES11 ACTORES
ESN13 ACTORES
Administración del Estado, fundamentalmente FAS y Policía,  Comunidades Autónomas, Ciudades Autónomas,  Ayuntamientos, la sociedad en su conjunto y la denominada base industrial y tecnológica. Existen nuevos protagonistas como la URIE, CICO, SIE que conviven con los ya existentes SNP y UME. El máximo órgano de coordinación es el Consejo Español de Seguridad.
Administración del Estado, fundamentalmente FAS y Policía,  Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, la sociedad en su conjunto, la seguridad privada y la denominada base industrial y tecnológica. El máximo órgano de coordinación es el Consejo de Seguridad Nacional.

FINALIDAD y PRIORIDADES: Para ambas estrategias son los intereses nacionales de la vida, la libertad, la democracia, el bienestar y el desarrollo los que se protegen; también los que emanan del Estado de Derecho tales como la soberanía, la independencia, la integridad territorial, el ordenamiento jurídico y la seguridad económica. En cuanto a los intereses estratégicos de orden internacional ambas se fijan como fin la consecución de un entorno pacífico y seguro, la consolidación de la UE, la generalización del orden internacional estable, justo y democrático con respecto a la paz, la seguridad, la generalización de los derechos humanos y una relación constructiva de vecindad con los países limítrofes, especialmente Francia, Portugal y Marruecos, aunque queda más claro en la estrategia de 2011.  La EES11 habla de garantizar la seguridad de España y de sus habitantes que, aunque es responsabilidad del gobierno y del conjunto de las administraciones públicas, también lo es de la sociedad, de todos. Insiste al decir que la política de seguridad en España estará siempre guiada por la defensa de los intereses vitales y estratégicos del país, así como de sus valores. Aunque no aparecen concretados tan detenidamente en la ESN13 (es un documento más corto que el de 2011) podemos entrever los arriba mencionados como valores universales de nuestro ordenamiento jurídico y del internacional; también es importante poner de relieve que, ambos,  se corresponden con los sí explicitados en la Directiva de Defensa Nacional 1/2012 aprobada unos meses antes que la ESN13, y que ocupa un lugar preponderante detrás de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional 5/2005. Aunque en estos casos los objetivos/fines están marcados para el Ministerio de Defensa parece difícil que sean distintos a los que se pretenden para la ESN13 y que quedan definidos como el aseguramiento de una España fuerte que contribuya a la estabilidad internacional, el desarrollo de la plena integración coordinada de los instrumentos estatales en pro de la seguridad y la defensa y el mantenimiento de un nivel de disuasión creíble y suficiente, entre otras, siempre bajo los principios democráticos y con estricta observancia de la legalidad nacional e internacional. Con respecto a los compromisos internacionales, que también son fines de ambos documentos, en la EES11 se establecen los principios que ya hemos comentado del multilateralismo, la legitimidad y la legalidad internacional y la construcción de la paz. En la ESN13 se omiten los principios básicos en cuanto a los fines internacionalistas de dicha estrategia sin que ello nos haga pensar que no subyacen en el texto como filosofía general, como no podría ser de otra manera. En cuanto a las zonas prioritarias ambas estrategias definen la UE, el Mediterráneo, el Magreb (especialmente la relación de Ceuta y Melilla con Marruecos, África (Sahel, el Cuerno de África y el Golfo de Guinea especialmente), Asia (China e India), así como la plena colaboración con la ONU, OTAN, OSCE y G20. En cuanto a las diferencias podemos decir que la EES11 menciona expresamente las cumbres Iberoamericanas como clave en el papel de España en América, mayor relevancia a la bilateralidad con Estados Unidos en la medida que España podía representar un puente entre éste y África y una mayor relevancia de Pakistán o Indonesia para la seguridad española. En la ESN13 se menciona la importancia del control de la inmigración en Australia, la especial atención a países como Afganistán y Corea del Norte así como las reivindicaciones territoriales de China. Ninguna de las dos estrategias dedica demasiado espacio a Rusia, si bien la ESN13 le dedica un apartado.

EES11 y ESN 13 FINALIDAD y PRIORIDADES

Proteger la vida, la libertad, la democracia, el bienestar y el desarrollo. También la soberanía, la independencia, la integridad territorial, el ordenamiento jurídico y la seguridad económica. La consecución de un entorno pacífico y seguro, la consolidación de la UE, la generalización del orden internacional estable, justo y democrático con respecto a la paz, la seguridad, la generalización de los derechos humanos y una relación constructiva de vecindad con los países limítrofes, especialmente Francia, Portugal y Marruecos. Multilateralismo, la legitimidad y la legalidad internacional y la construcción de la paz. El Mediterráneo, el Magreb (especialmente la relación de Ceuta y Melilla con Marruecos, África (Sahel, el Cuerno de África y el Golfo de Guinea especialmente), Asia (China e India), así como la plena colaboración con la ONU, OTAN, OSCE y G20.


OBJETIVOS DE CARCTER INTERNACIONAL EES11
OBJETIVOS DE CARÁCTER INTERNACIONAL ESN13
La UE. EE.UU y Atlántico. Rusia. Iberoamérica. Frontera Sur UE (Magreb y Mediterráneo). África (cuerno de África, Golfo de Guinea y especialmente Sahel). Asia. Foros multilaterales (ONU, OTAN. OSCE).
La UE. Mediterráneo. América Latina. EE.UU. África (cuerno de África, Sahel y Golfo de Guinea). Asia. Rusia. Foros Multilaterales (ONU, OTAN).

MÉTODO: Tal y como aparece reflejado en la EES11, se pretende enunciar los conceptos básicos de los valores e intereses vitales y estratégicos españoles. Lógicamente, además, las implicaciones que éstas tienen para la seguridad nacional e internacional y un listado explicativo de las amenazas y riesgos existentes (en este punto se añade lo que el documento denomina como potenciadores del riesgo que facilitan la propagación o potenciación de dichas amenazas). Finaliza con las formas organizativas que dirigirá la EES. Importante es la referencia a los conceptos básico sobre los que descansa dicha estrategia: Enfoque integral de la seguridad, coordinación y cooperación entre las administraciones (y las empresas privadas), eficiencia en el uso de los recursos, anticipación y prevención, capacidad de resistencia y recuperación (resiliencia) e interdependencia responsable (fundamentalmente con la UE y OTAN). Para la ESN13 los principios que sustentan la estrategia son: el liderazgo, el funcionamiento integrado y coordinado, la optimización, la modernización de las estructuras, la implicación (fundamentalmente de la sociedad civil y el fomento de una cultura de la seguridad), la colaboración público-privada, la gestión de la información y el conocimiento, y la transparencia. Aunque ambos métodos parecen similares, las diferencias matizan la importancia de los conceptos. Por ejemplo el de la transparencia: resulta significativo que para la elaboración de la EES11 no se contara con el Parlamento Español; lógicamente tampoco con los grupos políticos, por lo que podemos deducir por qué la transparencia no parece ejercida ni explicitada. Y aunque parezca menos importante no es baladí que se mencione de manera expresa que el liderazgo pertenece al jefe del ejecutivo (en el caso de la EES11 no se identifica dicho liderazgo aunque se pueda entrever). Tal es el caso, también, de la colaboración público-privada, absolutamente necesaria en ambos escenarios, pero que sólo la ENS13 menciona expresamente; en 2011 muchas de las infraestructuras críticas estaban ya controladas por empresas privadas. Cabe recordar que la Ley 8/2011, de 28 de abril, por la que se establecen medidas para la protección de las infraestructuras críticas, también es confeccionada por el gobierno de Rodríguez Zapatero y en ella aparece claramente la colaboración público privada en la seguridad de las instalaciones determinadas como críticas, así como su definición como agentes del sistema. Ambos documentos hablan de la denominada cultura de la seguridad, referida en la EES11 como “.../... Vivir en una sociedad moderna requiere unas actitudes, aptitudes y conocimientos a un nivel hasta ahora desconocidos. Es necesario promover una mayor cultura de seguridad e impulsar la educación de los profesionales de sectores muy diversos y, en general, de los ciudadanos, en estas materias.”. Si bien la ENS13 no la define, la coloca como uno de los principios que sustentan tanto el método de la estrategia como lo que denomina el Sistema de Seguridad Nacional.

EES11 MÉTODO
ESN13 MÉTODO
Valores e intereses vitales y estratégicos españoles. Implicaciones que éstos tienen para la seguridad nacional e internacional. Listado explicativo de las amenazas y riesgos existentes (y potenciadores del riesgo). Formas organizativas que dirigirá la EES. Los conceptos básicos sobre los que descansa la estrategia: Enfoque integral de la seguridad, coordinación y cooperación entre las administraciones (y las empresas privadas), eficiencia en el uso de los recursos, anticipación y prevención, capacidad de resistencia y recuperación (resiliencia) e interdependencia responsable (fundamentalmente con la UE y OTAN).
El liderazgo, el funcionamiento integrado y coordinado, la optimización, la modernización de las estructuras, la implicación (fundamentalmente de la sociedad civil y el fomento de una cultura de la seguridad), la colaboración público-privada, la gestión de la información y el conocimiento, y la transparencia.

AMENAZAS y RIESGOS: Resulta tan complementaria la ENS13 de la EES11 que en la primera no existe una definición de amenaza y riesgo. Sí lo hace la estrategia de 2011 como “toda circunstancia o agente que ponga en peligro la seguridad o estabilidad de España” para amenaza, y define riesgo como “toda contingencia o probabilidad de que una amenaza se materialice produciendo un daño”. Otro elemento de la complementariedad es el relativo a la identificación de los ámbitos donde estos riesgos y amenazas pueden producirse; así la EES11 establece como tales el terrestre, aéreo, marítimo, espacial, cibernético y el de la información; la ESN13 ni los define ni los explicita. Ya hemos comentado también la (importante) diferencia sobre lo que la ES11 denomina potenciadores del riesgo[4] y que no aparece en la estrategia de 2013. Considero positivo el hecho de su incorporación y negativo que no se reproduzca en la ESN13 (vuelvo a hacer mío de nuevo el principio de la complementariedad de una sobre otra). El listado de riesgos y amenazas en la EES11 pasa por la participación  conflictos armados[5] (anticipación y prevención de conflictos, gestión y resolución y consolidación de la paz), el terrorismo (yihadista),  el crimen organizado y su interrelación con el terrorismo y los agentes no estatales violentos (en adelante ANEV), la inseguridad económica y financiera (desequilibrios macroeconómicos, volatilidad de los mercados, especulación y modelo de crecimiento desequilibrado), vulnerabilidad energética (alta dependencia de combustibles fósiles y la insostenibilidad del sistema a nivel mundial), proliferación de armas de destrucción masiva (en adelante PADM), las ciberamenazas (y su relación con la gestión de las infraestructuras críticas, fundamentalmente), los flujos migratorios no controlados y las emergencias/catástrofes (sobre todo las potenciadas por el cambio climático). En la  ENS13 el listado de riesgos y amenazas son los conflictos armados (sobre todo los de los denominados estados fallidos), el terrorismo (yihadista), las ciberamenazas, el crimen organizado (transnacional, opaco, flexible, muy activo), la inestabilidad económica y financiera (acelerada por la globalización), la vulnerabilidad energética (escasez de recursos e inestabilidad de los países productores), Proliferación de Armas de Destrucción Masiva (nuclear, químico y biológico), flujos migratorios irregulares (especialmente África y Asia), el espionaje (especialmente el económico), las emergencias/catástrofes (especialmente el cambio climático), la vulnerabilidad del espacio marítimo (tráfico de drogas, inmigración ilegal y piratería) y la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales (aquellos que son indispensables y no permiten soluciones alternativas). Mientras que en la EES11 se recogen 10 tipos de amenazas/riesgos, en la ESN13 son 12 el total de riesgos y amenazas catalogadas.

EES11 RIESGOS Y AMENAZAS
ENS13 RIESGOS Y AMENAZAS
Conflictos armados. Terrorismo. Crimen Organizado. Inseguridad económica y financiera. Vulnerabilidad energética. Proliferación de Armas de Destrucción Masiva. Ciberamenazas. Flujos migratorios no controlados. Emergencias y catástrofes. Infraestructuras, suministros y servicios críticos.
Conflictos armados. Terrorismo. Ciberamenazas. Crimen Organizado. Inestabilidad económica y financiera. Vulnerabilidad energética. Proliferación de Armas de Destrucción Masiva. Flujos migratorios irregulares. Espionaje. Emergencias y Catástrofes. Vulnerabilidad del espacio marítimo. Vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales.

En cuanto a los conflictos armados la estrategia de 2011 explicita todos los tipos de participación posible que deben ser tratados desde el denominado enfoque integral. En cuanto al terrorismo resulta significativa la cita a la banda terrorista ETA en la EES11, ya que el 5 de septiembre de 2010 había anunciado el alto el fuego (recordar que la estrategia de 2011 es aprobada el 24 de junio de 2011 en el Consejo de Ministros);  la ESN13 da por sentada la derrota de dicha banda y se centra más en el terrorismo internacional, especialmente el yihadista, que tiene como potenciadores la cercanía de los santuarios del Sahel y la radicalización de emigrantes en territorio europeo. La estrategia de 2011 recuerdo la puesta en marcha del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista y la cooperación judicial tanto en la represión de las conductas terroristas como en la financiación de sus actividades. Para los dos documentos es prioritaria la protección de las ciberamenazas y, por ende, del ciberespacio, ya que éste puede ser vulnerado por razones técnicas, incluidos los ciberataques, o fenómenos naturales. La EES11 incorpora el espionaje dentro de esta amenaza y la ESN13 incorpora una serie de potenciadores del riesgo, entre los que se encuentra el bajo coste y el mínimo riesgo que este tipo de acciones supone para el hacker. El crimen organizado es considerado por ambos documentos como una de las amenazas más graves para el Estado; factores de tipo político y económico harían desestabilizar el sistema sobre el que nos asentamos ante la impunidad de los ANEV. El tráfico de drogas, el de armas, el de seres humanos y el blanqueo de capitales serían las amenazas más serias y reales que afectarían a nuestro país. Como diferencia decir que la ESN13 incorpora la piratería como amenaza dentro de este capítulo. La inestabilidad económica y financiera es subrayada por la ESN13, otorgándola un nivel superior al resto por su capacidad de nutrir al resto en una situación de conflictividad social y política (caso de Grecia posterior al segundo rescate por parte de la UE y previo a las elecciones que llevaron a Syriza al gobierno). Por otro lado, la situación de crisis internacional ha puesto esta amenaza a la orden del día. Ambos documentos coinciden, además en la lista de amenazas dentro de este grupo, siendo los principales los desequilibrios macroeconómicos y de los mercados, la volatilidad de los mismos, la variación de los precios de las materias primas, alimentos o energía y la gran dependencia económica existente en el 90% de los países. La ESN13 incorpora la existencia de paraísos fiscales y elimina la competencia por los recursos que preconizaba la EES11. Muy unida a ésta última, la vulnerabilidad energética aparece en las dos estrategias como la amenaza que supondría una interrupción grave del suministro o que pueda afectar al normal funcionamiento de las infraestructuras, sobre todo del transporte, más allá de lo estipulado para la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (en adelante CORES)[6]. Los riesgos derivados de la PADM son tenidos en cuenta por las dos estrategias en tanto en cuanto pueden ser usadas por redes terroristas; la ENS13 pone como ejemplo el caso de Irán y su programa nuclear en un hipotético uso civil, así como el uso de DRONES. Los flujos migratorios, existentes a lo largo de la historia, son considerados por ambas estrategias como problemas para la seguridad. La falta de expectativas, la seguridad personal, la falta de derechos que derivan de situaciones de pobreza o conflictos bélicos son detonantes de la salida de las personas de sus hábitats naturales hacia países que sí lo garanticen. La ESN13 incorpora los riesgos medioambientales y abandona numerar algunas de las consecuencias que pueden traer consigo estos movimientos masivos de población, tales como el racismo y la xenofobia, la aparición de guetos urbanos y el extremismo ideológico y religioso, que sí aparecían en la EES11. En lo referente al espacio de las catástrofes y emergencias los dos documentos convienen en señalar riesgos de origen natural y producido por los hombres como perjudiciales para la seguridad de las personas las pandemias, huracanes y terremotos así como accidentes nucleares o incendios forestales. Ocurre lo mismo con respecto a la protección de las infraestructuras críticas y servicios esenciales; son las relacionadas con la energía, las redes de comunicación y las finanzas, el transporte, el agua la salud y la alimentación las que deben estar suficientemente protegidas. En este sentido la EES11 era más completa que la de 2013 al señalar la situación geográfica de España como estratégica para el transporte de diferentes materias primas (estrecho de Gibraltar, fundamentalmente). Como norma general, las líneas estratégicas derivadas de los riesgos y amenazas son más completas en la ESN13, aunque volvemos a invocar el espíritu de la complementariedad.

LÍNEAS ESTRATÉGICAS DERIVADAS DE LOS RIESGOS Y AMENAZAS EES11
LÍNEAS ESTRATÉGICAS DERIVADAS DE LOS RIESGOS Y AMENAZAS ESN13
Conflictos Armados: Anticipación, prevención y gestión de la consolidación de la paz.
Terrorismo: Estrategia de la UE contra el Terrorismo. Ciberamenazas: Fortalecer la legislación. Realizar Estrategia Nacional de Ciberseguridad (no se hizo). Cooperación internacional. Crimen Organizado: Creación del CICO. Nuevas unidades de investigación para fraude, delincuencia urbanística y económica. Más recursos humanos y tecnológicos. Mayor colaboración policial y judicial. Nuevas competencias a la Fiscalía. Seguridad económica y financiera: adopción de modelos de crecimiento sostenibles y mitigar los desequilibrios de los mercados con mayor grado de supervisión de los agentes económicos y sociales. Lucha contra el blanqueo de capitales. Seguridad energética: abastecimiento, suministro y consumo. Diversificar fuentes de energía. Mejorar redes de abastecimiento. PADM: Multilateralismo eficaz y cooperación internacional activa en los ámbitos ONU y UE. Limitar los misiles de medio y largo alcance. Tratado de No Proliferación. Lucha contra la inmigración irregular: ordenación eficaz de los flujos migratorios. Control y vigilancia de fronteras. Cooperación con países de origen. Lucha contra el crimen organizado. Emergencias y Catástrofes: Potenciar el Sistema Nacional de Gestión de situaciones de Crisis coordinando a todas las administraciones públicas. Nuevo marco de Protección Civil. Infraestructuras Críticas: protección y capacidad de recuperación de las mismas.
Conflictos Armados: Dotar de capacidades militares a las FAS. Cultura de la Defensa. Fortalecimiento de la Industria Española. Terrorismo: Estrategia de la UE contra el Terrorismo. Ciberamenazas: Prevención, detección, investigación y respuesta jurídica y operativa. Realizar Estrategia Nacional de Ciberseguridad (se ha hecho). Cooperación Internacional. Crimen Organizado: Más y mejores recursos, mecanismos y procedimientos. Más coordinación. Sensibilización y concienciación social sobre este fenómeno global. Seguridad económica y financiera: adopción de modelos de crecimiento sostenibles y mitigar los desequilibrios de los mercados con mayor grado de supervisión de los agentes económicos y sociales. Gestión eficaz de las relaciones laborales. Seguridad energética: abastecimiento, suministro y consumo. Diversificar las fuentes de energía. Mejorar redes de abastecimiento. Mayor y mejor colaboración público-privada. PADM: Multilateralismo eficaz y cooperación internacional activa en los ámbitos ONU y UE. Limitar los misiles de medio y largo alcance. Tratado de No Proliferación. Plan Nacional de Biocustodia. Control y vigilancia de fronteras. Cooperación con países de origen. Lucha contra el crimen organizado. Emergencias y Catástrofes: Potenciar el Sistema Nacional de Gestión de situaciones de Crisis coordinando a todas las administraciones públicas. Nuevo marco de Protección Civil. Programas de educación para la prevención en centros escolares. Seguridad Marítima: garantizar vías de comunicación seguras. Infraestructuras Críticas: Colaboración público-privada.

MEDIOS. En ambas estrategias se establece un Sistema de Seguridad Nacional cuya función es la de coordinar todos los elementos recogidos en las estrategias a través de mecanismos óptimos, integrados y flexibles. La EES11 crea el Consejo Español de Seguridad y la ENS13 el Consejo de Seguridad nacional. Ambos dependen de Presidencia del Gobierno y, en su caso, de S.M. el Rey. Se constituirán también órganos de segundo nivel para apoyar este primero, denominadas en la EES11 comisiones interministeriales y en la ESN13 Comités especializados. Si bien es cierto que el Gobierno Rajoy aprueba el 31 de mayo el R.D. 385/2013, de creación de las Comisiones Delegadas en el que en el artículo 3 aparece la creación del Consejo de Seguridad Nacional, también lo es que el Gobierno Zapatero apenas tuvo tiempo para su desarrollo.

MEDIO EES11
MEDIOS ESN13
Consejo Español de Seguridad: Presidente del Gobierno (S.M. el Rey lo presidirá una vez al año), los ministros responsables, JEMAD, Director del CNI, Director del gabinete de la presidencia, altos cargos y expertos. Además, Comisiones Interdepartamentales, Unidad de Apoyo al Consejo Español de Seguridad y Foro Social. 
Consejo de Seguridad Nacional: Presidente del Gobierno (preside si no asiste S.M. el Rey), Vicepresidente del Gobierno, Ministros, Secretarios de Estado y Director del Gabinete de la Presidencia. Comités especializados





[1] Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Polonia, Canadá y Rusia, así como las estructuras regionales OTAN y Unión Europea.
[2] Concepto acuñado en la ONU formulado en el Informe del Secretario General de 2009, titulado “Hacer efectiva la responsabilidad de proteger”.
[3] Concepto acuñado por diversas organizaciones regionales, como la OTAN o la Unión Europea, denominado “Comprehensive Aproach” y aplicado a la gestión de las crisis internacionales.
[4] “Fenómenos globales que propician la propagación o transformación de las amenazas y riesgos que afrontamos e incrementan nuestra vulnerabilidad”.
[5] En la triple perspectiva de los conflictos armados “.../... no compartidos con nuestros aliados, los multilaterales que afecten a intereses directos de España y los derivados de nuestros compromisos internacionales en marcos multilaterales que no afecten directamente nuestros intereses”.
[6][6] Almacenaje de reservas para 92 días en caso de gasolina, querosenos y gasóleos siendo CORES el responsable de almacenar 47 días y el resto, 45 días, por los operadores como sujetos obligados; 20 días para los gases licuados del petróleo y 20 días para Gas Natural (estos últimos por los operadores).