viernes, 29 de abril de 2016

Estrategia de defensa de los Estados Unidos de América

Los Estados Unidos de América (USA) están compuestos por 50 estados[1], y ocupa una extensión de 9.666.861 km cuadrados. En 2015 la población llegó hasta la cifra de 321.410.000 personas y su PIB en 2013 fue de 17,23 billones de $. De todas las importaciones mundiales, las de USA supusieron un 13,88%, y las exportaciones y 9,40% del PIB, respectivamente. El dólar cotiza por debajo del euro, en una relación de 1 € = 1,23 $.

USA han decidido una estrategia común de seguridad y defensa colectiva y cooperativa, a través de instrumentos intercontinentales como la OTAN y el G8 y G-20, así como nacionales a través de la Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos 2010 (Nacional Security Strategy – NSS2010), en un enfoque multilateralista y resilente, aunque se reserva practicas unilateralistas en la defensa de la nación y sus intereses.

Ideas y propuestas básicas: Mantener y renovar el liderazgo del mundo, participar activamente en los asuntos internacionales, mantener y consolidar alianzas fuertes, la promoción de un orden internacional justo y sostenible e interactuar con actores regionales[2] que redunden en la seguridad nacional e internacional.

Valores que acuerda proteger: Fortalecer las capacidades nacionales en defensa[3], diplomacia[4], economía[5], desarrollo[6], seguridad nacional[7], inteligencia[8] y comunicaciones estratégicas[9]. Fomento de la democracia, los derechos humanos y libertad personal y religiosa, prevención del genocidio, dignidad, tolerancia, respeto, igualdad y justicia.   

Amenazas, peligros y riesgos identificados: Guerras de identidad religiosa, étnica o tribal, peligros nucleares aislados, daños al medio ambiente, inseguridad alimentaria, peligros para la salud pública, terrorismo de Al Qaeda (presente en las guerras de Afganistán[10], Irak y Pakistán[11], además de las plataformas de Yemen, Somalia, Magreb y Sahel[12]),  proliferación de armas de destrucción masiva, epidemias, tráficos ilícitos, desastres naturales, cambio climático, seguridad cibernética[13], criminalidad transfronteriza y enfermedades contagiosas.

Estrategias elegidas: Reducir el peso de la fuerza armada e incrementar la vía diplomática, potenciar alianzas de seguridad, intercambio de información y cooperación policial con los socios y aliados[14], colaboración con la OTAN y el Consejo de Seguridad de la ONU[15], prosperidad económica y educativa, independencia energética y presencia activa en todos los conflictos internacionales para participar de su solución militar o diplomática.

Valoración de la magnitud  y probabilidad de las amenazas: La proliferación de armas de destrucción masiva se sitúa como el principal problema para la seguridad nacional estadounidense. Ésta, unida a la amenaza que representa la red de Al Qaeda, sobre todo en los territorios de Afganistán e Irak (en guerra) y Pakistán, representan gran parte del trabajo de la seguridad y la inteligencia norteamericana (amenazas asimétricas). La amenaza nuclear iraní y los desafíos de Corea del Norte completan el mapa de las amenazas internacionales. Por otro lado, las amenazas al Ciberespacio y la Biotecnología ocupa gran parte de las preocupaciones de las autoridades USA. Cambio climático y pandemias.

Contramedidas para las amenazas: Multilateralismo (OTAN, Consejo de Seguridad de la ONU), diplomacia e instituciones internacionales (G-8, G-20, OCDE[16], CEPAL[17], Tratado de Libre Comercio[18], OEA[19] y otros). En materia policial es miembro de INTERPOL. En materia de justicia, si bien aún USA no es miembro de la Corte Penal Internacional, declara ahora la voluntad de colaborar con la CPI en algunas áreas de interés. Todas las agencias internas de seguridad y defensa: NSA[20], CIA, FBI, Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security)[21], liderazgo moral, amplios consensos, cooperación y estabilidad. Acuerdos de extradición y asistencia jurídica entre USA y UE. Seguridad en el transporte aéreo y marítimo. Reciprocidad de visados USA-resto del mundo. Lucha contra las fuentes de financiación del terrorismo. Lucha contra la droga

Conceptos actuales de seguridad en la estrategia de la USA: La guerra global contra el terrorismo ya no ocupa lugar como primera preocupación, sino que es Al Qaeda y su red la que es objeto de la preocupación de las autoridades estadounidenses. Las armas de destrucción masiva y el arsenal nuclear de Irán, Pakistán o Corea del Norte, así como las guerras contra la insurgencia en Afganistán e Irak forman parte del decálogo estratégico de la seguridad nacional. Ser el “gendarme” del mundo ventajas e inconvenientes, y dentro del nuevo “diccionario” el multilateralismo, la defensa colectiva y la seguridad cooperativa ganan espacio al unilateralismo. Las alianzas políticas, económicas y culturales hacen que la presencia de Estados Unidos en el mundo sea más “amable” que en años anteriores. La promoción de la paz, la estabilidad, la democracia y el desarrollo en todo el mundo es propuesta de acción primordial como elemento estratégico. La protección de infraestructura críticas y la suficiencia energética forman, también,  parte del decálogo estratégico. Sistemas de alerta temprana en los conflictos regionales así como la implementación de programas de peace building, completan la estrategia de seguridad USA.



[2] Unión Europea, Rusia, China, Indonesia, India, Brasil, G-8 y G-20.
[3] Garantizar la presencia de las fuerzas armadas de USA en las guerras de hoy para prevenir, contrarrestar las amenazas contra USA y sus aliados, y que estén preparadas para defender al país en una amplia gama contra actores nacionales y extranjeros, contra el terrorismo, la insurgencia y cualquier otra amenaza.
[4] “nuestros diplomáticos son la primera línea de combate”.
[5] Para mantener el poderío económico se requiere una estrecha cooperación con las naciones desarrolladas y los mercados emergentes.
[6] Ayudar a los países en desarrollo y su gente para gestionar las amenazas contra la seguridad y establecer instituciones responsables y democráticas.
[7] Esfuerzo permanente en identificar e interceptar amenazas y negar a los actores hostiles la capacidad de operar dentro de las fronteras de USA.
[8] La seguridad y la prosperidad de USA dependen de la calidad de la información que se recopila y el análisis que se produce, así como de la capacidad para evaluar y compartir dicha información de manera oportuna y de la capacidad para contrarrestar las amenazas de inteligencia.
[9] Para sostener la legitimidad global y el apoyo a los objetivos políticos nacionales.
[10] Negarle a Al Qaeda refugio seguro y a los talibán la posibilidad de derrocar al gobierno.
[11] Mantener una relación de respeto mutuo, además de prestar asistencia de seguridad para seguir atacando a los extremistas dentro de sus fronteras.
[12] “Estamos en guerra con una red específica, Al Qaeda, y con sus afines terroristas, no contra el Islam”.
[13] Las amenazas a la Ciberseguridad representan una de las más graves al ser la infraestructura digital un activo nacional estratégico; su protección y salvaguarda de la privacidad y libertades civiles es un asunto de prioridad nacional.
[14] Europa, Asia y América. En el caso de Europa, trabajar con la UE en el fortalecimiento de la democracia en los países del Este, contribuir a la consolidación de la democracia en Los Balcanes y la resolución de los conflictos en el Cáucaso y Chipre, prestando especial atención a Turquía en sus avances democráticos. En el caso de Asia-Pacífico, considera que Japón, Corea del Sur, Australia, Filipinas y Tailandia son cimientos de la seguridad en la región. En América del Norte, Canadá y Méjico son objeto prioritario de alianzas estratégicas y únicas como garantía de la propia seguridad nacional. Para América Latina cooperación versus lucha contra la corrupción y la delincuencia internacional.
[15] La NSS-2010 reserva el derecho de USA al uso del unilateralismo en la defensa de sus intereses.
[16] Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
[17] Comisión Económica Para América Latina.
[18] Estados Unidos, Méjico y Canadá.
[19] Organización de Estados Americanos.
[20] Agencia de Seguridad Nacional.
[21] Inmigración y control de aduanas, Ciudadanía e Inmigración, Aduanas y protección fronteriza y Servicio Secreto. 

viernes, 22 de abril de 2016

Crisis de refugiados: los motivos.

Parece que nos acostumbramos a ver en televisión las imágenes de miles de personas huyendo. Pero no debemos. Incluso se nos olvida por qué están saliendo de sus respectivos países. Ya hemos escrito varios post con respecto de la vergonzante actitud de la Unión Europea en cuanto a la ayuda a los refugiados pero hoy nos detendremos en (volver a) conocer la razón de esta crisis. Y lo haremos gracias a este artículo del pasado 2 de septiembre de 2015 escrito por Andrea Rizzi, redactor jefe de internacional de El País. Si pinchan el enlace anterior pueden ver un vídeo del propio Andrea Rizzi, de escasos dos minutos, explicando estas razones. No podemos olvidar también que la salida de los refugiados está suponiendo un grandísimo negocio para las redes de la criminalidad internacional. No perdamos nunca la referencia de los acontecimientos. Ocurren porque hay causas que los provocan. Y éstas pueden ser superadas por las estructuras internacionales. Ahora toca ayudar porque ayudar a los refugiados es dar lo mejor de nosotros mismos. 

La llegada masiva de refugiados a Europa, el mayor flujo migratorio que registra desde la II Guerra Mundial, ha enfrentado a las autoridades europeas a la realidad de una tragedia con dimensiones astronómicas. Solo entre el 1 de enero y el 1 de septiembre de 2015, al menos 351.314 personas han llegado a las costas europeas, principalmente a Grecia (234.778 personas) e Italia (114.276), seguidas muy de lejos por España (2.166) y Malta (94). Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al menos 2.643 personas que intentaban llegar a Europa han perdido la vida en el Mediterráneo, aunque el organismo no descarta que esta cifra sea muy superior.

El número de migrantes sobrepasa ya en un 60% al total de refugiados y peticionarios de asilo que arribaron en 2014. Estas son algunas de las claves:

La guerra de Siria y la expansión del Estado Islámico: Las nacionalidades de los migrantes, en su mayoría sirios, aunque también afganos, eritreos y nigerianos, aporta la primera clave sobre esta llegada a Europa de peticionarios de asilo, sin precedentes en la historia reciente. Si bien es cierto que la guerra en Siria ha cumplido ya su cuarto aniversario, la irrupción en el campo de batalla del Estado Islámico (EI) ha intensificado aún más un conflicto que ya se ha cobrado la vida de más de 230.000 personas y ha provocado que 11,5 millones de sirios hayan abandonado sus hogares, según informa ACNUR (la Agencia de la ONU para los refugiados). El autoproclamado califato controla parte del norte y del oeste de Irak y más de la mitad oriental de Siria, donde impone un régimen del terror a quienes no cumplen de forma estricta la versión más extremista del islam suní.

Los países vecinos restringen el paso a refugiados sirios: Después de que durante los últimos cuatro años cientos de miles de sirios se hayan exiliado en Jordania, Líbano y Turquía, estos países han comenzado a imponer restricciones a nuevos ingresos, desbordados ante la continua entrada de refugiados. Turquía ha acogido a 1,8 millones de exiliados (el 2,3% de su población), Jordania a 630.000 (un 9,4%) y Líbano a 1,2 millones (un 27,9% de su censo). Ante las dificultades de ingresar en los países vecinos, los sirios buscan nuevas rutas hacia Europa.

Progresivo desmoronamiento de Libia: La práctica ausencia de Estado en Libia, con dos Gobiernos asentados en ciudades distintas, uno en Tobruk (noreste del país) reconocido por la comunidad internacional, y otro asentado en Trípoli, controlado por las milicias rebeldes, ha favorecido la expansión de las mafias que trafican con inmigrantes, especialmente con subsaharianos. El pasado abril, un viejo barco ocupado en el que viajaban unas 800 personas volcó frente a las costas de Libia. Solo sobrevivieron 28 personas.

El uso de las redes sociales: Facebook se ha convertido en una importante fuente de información para quienes desean escapar de sus países. En la red social es posible encontrar el precio del viaje, incluyendo los traslados o los sobornos. En las páginas en árabe, se pueden hallar con facilidad a qué números llamar para organizar un viaje. Después, WhatsApp o Viber ponen en contacto a migrantes y traficantes durante el trayecto.

viernes, 15 de abril de 2016

Estrategia de Seguridad Nacional de España



Documento aprobado en mayo de 2013, actualizado en la Ley 36/2015, de 28 de septiembre, de Seguridad Nacional, define el concepto de seguridad nacional como la acción del Estado dirigida a proteger la libertad y el bienestar de sus ciudadanos, a garantizar la defensa de España y sus principios y valores constitucionales.

También recoge el contribuir, junto a nuestros socios y aliados a la seguridad internacional, en el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

La Estrategia de Seguridad Nacional está articulada en cinco capítulos que sitúa la seguridad de España en el mundo, e identifica los riesgos y amenazas actuales para que, en base a éstos, se tracen las líneas de acción prioritarias para España.

La estrategia considera doce amenazas: conflictos armados; terrorismo; ciberamenazas; crimen organizado; inestabilidad económica y financiera; vulnerabilidad energética, flujos migratorios irregulares; armas de destrucción masiva; espionaje; emergencias y catástrofes naturales, vulnerabilidad del espacio marítimo y de las infraestructuras críticas y servicios esenciales.

Para hacer frente a los nuevos desafíos surge el Consejo de Seguridad Nacional que se encarga de prevenir y gestionar riesgos y crisis que afecten a los intereses nacionales.

El Consejo actuará como órgano colegiado, bajo la presidencia del Gobierno, salvo cuando el Rey, asista a sus reuniones.

Participan en él distintos Ministerios, no sólo los afectados por la defensa nacional, como los de Interior, Defensa o Asuntos Exteriores, sino también otros como Fomento o Industria, por la importancia de las comunicaciones e infraestructuras en caso de alerta nacional.

Entre sus funciones, figuran impulsar y velar por el cumplimiento de la Estrategia de Seguridad Nacional, aprobar un informe anual de seguridad y planificar y coordinar la política de seguridad.


viernes, 8 de abril de 2016

China y la geoestrategia mundial

Javier Solana, el que fue Secretario General de la OTAN y Míster PESC de la Unión Europea, escribió este excelente artículo titulado "El desafío de la nueva ruta de la seda" el 7 de abril de 2015. Aunque ha pasado casi un año, no podemos negar la relevancia de los argumentos. Tampoco debemos negar el auge que China ha tenido (y tiene) en lo económico y financiero. Los expertos se debaten en averiguar si China será el nuevo hegemón mundial (daremos nuestra opinión sobre ésto en un futuro post) y observan cómo los chinos se esfuerzan en controlar el Índico y el Mar de la China, sobre todo el Meridional. Sus bases militares y estructuras de reabastecimiento jalonan buena parte de unas rutas que son indispensables para un país de 1.300 millones de personas que necesitan comida y energía a diario, materias primas que no tienen. Después de comprar buena parte de la deuda europea y africana, ahora China está accediendo a los mercados de América Latina. Les dejo con esta reflexión de Solana, sin duda uno de los que mejor conocen la geopolítica y la geoestrategia mundial, que nos ayuda a entender los movimientos en el tablero internacional. 


El ascenso de China ha sido, probablemente, el hecho de mayor relevancia geoestratégica en las últimas dos décadas. Sin embargo, Occidente no ha acomodado a China, ni al resto de emergentes, en los esquemas de gobernanza global conforme a su peso geopolítico y económico.

La expansión de la presencia china en Asia, África y América Latina ha estado marcada por relaciones estrictamente bilaterales e inversión en infraestructuras, con la intención principal de obtener a cambio materias primas. Además, esta estrategia ha sido ejecutada por empresas estatales, en muchos casos sin tener en cuenta algunos estándares internacionales. Así, gracias a sus 3,8 billones de dólares en reservas de divisas, China se ha erigido en el principal proveedor de financiación a escala mundial de los países en desarrollo. El Banco de Desarrollo de China, de hecho, ya concede más préstamos que el propio Banco Mundial.

Occidente, desde hace ya tiempo, ha instado a Pekín a cambiar este modelo de diplomacia financiera bilateral por un enfoque multilateral más acorde con sus estándares. Estamos ya acostumbrados a escuchar que China debería implicarse más en la provisión de bienes públicos globales. El presidente Obama llegó, incluso, a acusar a Pekín de free rider o polizón.

El esperado momento de cambio ha podido llegar con el acceso de Xi Jinping al poder, sea por el mayor interés chino en los asuntos globales o por imperativo económico. El gigante asiático se encuentra en un momento de ralentización del crecimiento, a la vez que economías clave para China introducen medidas proteccionistas. Ya no sólo es necesario exportar sino también potenciar mercados internos fuera de sus fronteras. De esta manera se incentivaría la demanda de productos chinos y daría salida al exceso de capacidad de ciertos sectores productivos. Resulta aconsejable, para ello, un enfoque más multilateral y minimizar los riesgos en sus inversiones. Así lo demuestran sus recientes iniciativas en política exterior y su mayor compromiso con el proceso de globalización, muy beneficioso para China.

La creación en julio del año pasado del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB en sus siglas en inglés) fue un paso en esta dirección. El NDB agrupa a las cinco economías BRICS —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— y está dotado con 100.000 millones de dólares. Xi, en la misma línea, anunció la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB), con sede en Shanghái, durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) celebrada en Pekín.

Nos encontramos, por último, con un fondo para la nueva ruta de la seda dotado con 40.000 millones de dólares, que viene a complementar compromisos previos de inversión en Asia Central por más de 50.000 millones de dólares. El fondo se circunscribe a la iniciativa de las nuevas rutas de la seda con las que China pretende invertir en proyectos de infraestructura en Eurasia. La iniciativa abarca a 60 países que albergan a casi dos tercios de la población mundial y representan una tercera parte del PIB global. Incluiría un cinturón económico terrestre a través de Asia Central y un camino marítimo del siglo XXI que abarcaría el océano Índico y los mares de China Meridional y el Mediterráneo. Las dos rutas, combinadas, conformarían una red —y no tanto un camino— que facilitaría la conectividad entre Asia y Europa.

El plan de Pekín abarca 60 países que albergan dos tercios de la población y una tercera parte del PIB

En su tramo europeo, destaca la inclusión del puerto griego de El Pireo en el brazo marítimo del proyecto. El puerto está parcialmente operado por la naviera estatal china Cosco. En torno al 80% del comercio chino con la UE es marítimo. El Pireo estará conectado con el resto de Europa a través de infraestructuras financiadas por China en los Balcanes y Hungría. Esta mejora de la conectividad consolidará a China como principal socio comercial de la UE, categoría que ha ocupado durante la última década. La iniciativa reafirma la voluntad china de consolidarse como un poder euroasiático conectando los dos extremos más dinámicos del continente: Asia Oriental y Europa Occidental. Ocupa, a su vez, los espacios perdidos por Rusia en Asia Central y trata de apaciguar las disputas territoriales con sus vecinos inmediatos.

Parece relevante, en este contexto, la incorporación de Reino Unido al AIIB como miembro fundador. La nueva posición británica está arrastrando a otros países europeos (Alemania, España, Francia o Italia), de Asia-Pacífico (Corea y Australia) y emergentes (Brasil, Rusia y Turquía) a participar en el accionariado del AIIB. Este viraje es interpretado por Washington como un revés geopolítico para EE UU.

Esta interpretación, a mi juicio, es errónea. No hemos sido capaces de reformar las instituciones internacionales creadas tras la II Guerra Mundial para hacerlas inclusivas y eficaces. El Banco Asiático de Desarrollo (ADB) es un buen ejemplo. Está liderado por Japón y EE UU, cada uno de ellos ostenta cerca de un 13% de votos y el presidente siempre ha sido japonés. China no alcanza el 6% de votos. Lo mismo podría decirse del Banco Mundial o del FMI, que sigue controlado por europeos y norteamericanos. La reforma acordada en 2010, en la cumbre del G20 en Seúl, aumentó la cuota de China del 3,65% al 6,19%. Pero aunque esta reforma era un pequeño paso en la buena dirección, todavía no se ha implantado debido a que el Ejecutivo estadounidense es incapaz de convencer al Congreso de que ratifique el acuerdo. Peor aún: cinco años después, esta no reforma ya se ha quedado desfasada.

Es el momento para que EE UU y el gigante asiático generen confianza estratégica mutua

Revisando lo anterior, no debe extrañar que China cree un nuevo banco de desarrollo regional, en este caso especializado en infraestructuras. Demuestra que estas nuevas iniciativas chinas no son revisionistas sino reactivas. Si las instituciones existentes no dan cabida a China y a otros emergentes, estos se verán forzados a crear estructuras nuevas. Se fragmentaría, como consecuencia, la gobernanza global en un sistema de bloques ideológicos y económicos a modo de globalización parcelada. La incorporación del Reino Unido y otros europeos al AIIB es, por ello, bienvenida; ya que podría facilitar que estas nuevas instituciones se conviertan en complementarias y no en rivales. No estaríamos, en ese caso, ante un juego de suma cero. Ambos bancos de desarrollo asiáticos debieran ser, idealmente, capaces de complementarse como lo hacen en América Latina el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Por otra parte, esta habría sido una gran oportunidad para que la Unión Europea pudiera estar representada directamente, como Unión, en el AIIB; tal y como sucede ya en el G20 o en la Organización Mundial de Comercio.

Occidente debe mantener una actitud abierta hacia estas nuevas propuestas chinas, aunque combinada con una actitud exigente a la hora de asegurar la multilateralidad, transparencia y rendición de cuentas de los nuevos instrumentos. De esta manera se aseguraría la orientación de las inversiones hacia criterios de mercado, protección medioambiental y unos mínimos estándares laborales. Hay más medidas pendientes, como agregar el renminbi (yuan) a la canasta de monedas con la que se calculan los derechos especiales de giro en el FMI. También buscar aspectos complementarios en las dos grandes negociaciones comerciales en Asia: el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP, liderado por EE UU) y el Área de Libre Comercio del Asia-Pacífico (FTAAP, preferido por China). En términos generales, una aproximación occidental de este tipo obligaría a China a asumir una parte proporcional de la responsabilidad que le corresponde en la provisión de bienes públicos globales.

Es una buena noticia que China adopte un enfoque más multilateral y un mayor compromiso con el proceso de globalización. Sería conveniente que, durante los próximos meses, se consiguiera alinear los intereses de la UE, EE UU y China de cara a la presidencia del G20 que ostentará Pekín en 2016. Parece el momento adecuado para que EE UU y China generen confianza estratégica mutua para desbloquear la asunción de responsabilidades a nivel global. En un mundo tan interdependiente como el actual, esta es una oportunidad que no debemos desaprovechar.

viernes, 1 de abril de 2016

Estrategia de Seguridad de la Unión Europea

La Unión Europea (UE) está compuesta por 28 estados[1]. Tiene una superficie de 4 millones de Km cuadrados y en 2015 alcanzó la cifra de 508.200.000 habitantes y es un mercado único,  lo que la convierte en una potencia económica de primer orden. El PIB de la UE fue en 2012 de 12.945.902 millones de euros. De todas las importaciones mundiales, la UE ocupó el primer puesto con un 16,4%. En cuanto a la exportación, también ocupó el primer lugar mundial con un 15,4% del total.

Los países europeos han decidido una estrategia común de seguridad y defensa colectiva y cooperativa, a través de instrumentos intercontinentales, como la OTAN, y supranacionales como la estrategia de seguridad y defensa de la propia UE (política común de seguridad y defensa), aprovechando los recursos y las sinergias de la extinta Unión Europea Occidental (UEO), en un enfoque claramente multilateralista.

Ideas y propuestas básicas: La apertura de fronteras interiores, el libre comercio en un mercado único, con libre circulación de personas y mercancías, comercio, inversión y desarrollo tecnológico, además de la expansión de la democracia en su territorio. La seguridad como base de desarrollo económico y cultural.

Valores que acuerda proteger: Libertad, seguridad, libre mercado y de circulación de personas y mercancías, desarrollo tecnológico, expansión de la democracia, crecimiento económico, políticas comunes para los 28  países miembros.

Amenazas, peligros y riesgos identificados: Terrorismo[2], proliferación de armas de destrucción masiva en manos de grupos terroristas y del crimen organizado, conflictos regionales que afectan a los intereses de la UE[3], mal gobierno y conflictos civiles[4], descomposición del estado por terrorismo y crimen organizado y la delincuencia organizada[5] como tal. La unión de varias de estas amenazas (terrorismo más tráfico de armas, tráfico de drogas y crimen organizado, terrorismo y tráfico ilegal de inmigrantes) convierte dichos peligros en prioridad absoluta la seguridad y defensa de los territorios de la UE.

Estrategias elegidas: Hacer frente a las amenazas[6], generar seguridad en los países vecinos[7], defensa y seguridad colectiva, seguridad cooperativa, multilateralismo, apoyo a los organismos internacionales (ONU, OCDE, OSCE, OTAN...), recursos para la defensa, mayor capacidad diplomática (PESC[8] y PESD[9]), asociación transatlántica, eficaz y equilibrada con USA y relaciones fluidas culturales, políticas y económicas con África, Latinoamérica y Asia.

Valoración de la magnitud  y probabilidad de las amenazas: El terrorismo es la mayor de las amenazas actuales, y en constante evolución. Su alcance global, sus consecuencias devastadoras, su radicalización y su capacidad de reclutamiento hacen de él la principal amenaza mundial y para la UE. Su vinculación con el tráfico de droga[10] y la delincuencia organizada para su financiación hace necesaria la cooperación judicial, policial y financiera de la UE y el resto del mundo. La delincuencia organizada[11] y transfronteriza es una grave amenaza, llegando al mismo nivel que el terrorismo. Mayor beneficio con el menor riesgo es su credo en un territorio carente de fronteras. En menor medida, pero creciendo, la Ciberdelincuencia, los conflictos regionales[12] y los desastres naturales[13]. La probabilidad de dichas amenazas es tan alta que obliga a la UE a tener organismos de alerta permanente.

Contramedidas para las amenazas: EUROPOL, EUROJUST, grupos de trabajo específicos[14], FRONTEX[15], Coordinador único de lucha contra el terrorismo, planificación y gestión de desastres naturales y amenazas a través de grupos de trabajo[16], orden de detención europea, congelación inmediata de activos financieros, bases de datos comunes a los 28 en función de los acuerdos de Schengen, ficheros comunes de ADN y huellas dactilares, Tribunal de Justicia de la UE[17], herramientas analíticas y sistemas de alerta temprana[18], estrategia de gestión de intercambio de la información, comité permanente de cooperación operativa en materia de seguridad interior (COSI), CEPOL[19], SITCEM[20], EUROSUR[21], entre otros . Cualquier programa o actuación que aprueben el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea ante cualquier amenaza para la Unión en su conjunto o sus países miembros.

Conceptos actuales de seguridad en la estrategia de la UE.
Los más de 507 millones de habitantes de la UE aspiran a vivir en paz y disfrutar de la libertad que se garantiza en los estados miembros, tanto individual como colectivamente, a través del Tratado de la Unión y la carta de derechos fundamentales. Estos textos han inspirado la estrategia de seguridad común de la UE. Es, por tanto, una estrategia multidimensional, más allá de lo militar, enraizada en la presencia activa de cuerpos y fuerzas de seguridad de cada estado, que llegan a trabajar coordinados a través de EUROPOL, donde los derechos fundamentales y el estado de derecho prevalecen. El trabajo con los colectivos más vulnerables, ya sean víctimas de delitos o amenazas globales, así como excluidos sociales, también forma parte de la estrategia de seguridad común, desde el convencimiento de que la erradicación de la pobreza aporta seguridad al territorio. Tolerancia, respeto, inclusión social, solidaridad, integración y confianza mutua completan el frontispicio de los valores que se defienden como propios en todo el territorio de la UE.



La delincuencia internacional, a través del crimen organizado, interconecta las amenazas que tienden a ser globales. Recientemente hemos conocido que 7,5 euros de cada gramo de cocaína que se vende en Europa (50 euros por gramo, aproximadamente),  financian la yihad islámica[22] en una operación que aúna terrorismo (Yihad, Estado Islámico y Al Qaeda), tráfico de drogas (a través del desierto del Sahel), delincuencia internacional (Camorra Napolitana) y conflicto armado regional (FARC). Ante este tipo de amenazas globales, la cooperación se hace más que necesaria y la UE mantiene dicha cooperación bilateral con un gran número de países y de organizaciones regionales y transnacionales (G8, Asia-Pacífico, Oriente Medio, UE-África[23]...). A través del mecanismo ATHENA, la UE financia determinados costes de operaciones militares al amparo de la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD), funcionando en nombre de los 28 Estados miembros, contribuyendo a la financiación de dichas operaciones.

La UE entiende como propia la necesidad de prevenir los conflictos regionales como una política activa de evitar conflictos en su territorio, y por ello pone en marcha programas de peace building y post conflicto peace building. A través del Instrumento de Estabilidad (mecanismo de acción e intervención rápida[24]) y el Instrumento para la Consolidación de la Paz 2014-2020[25], la UE responde a situaciones de crisis en todo el mundo: alerta temprana, servicios de mediación y reconciliación, recuperación post-conflicto y reconstrucción son algunos de los programas que se financian desde este instrumento puesto en marcha por la Comisión Europea.



[1] Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía y Suecia.
[2] Al Qaeda, Estado Islámico.
[3] Cachemira, Corea, Oriente Próximo, entre otros.
[4] Somalia, Liberia, Afganistán...
[5] Tráfico transfronterizo de drogas, mujeres, inmigrantes ilegales y armas y sus vinculaciones con el terrorismo.
[6] Orden de detención europea, detener la financiación del terrorismo, asistencia judicial con USA, cooperación en seguridad y defensa, lucha contra la proliferación de armas de destrucción masiva, intervención en conflictos regionales.
[7] Oriente próximo, mediterráneo,
[8] Política Exterior y de Seguridad Común.
[9] Política Europea de Seguridad y Defensa.
[10] La yihad islámica transporta droga desde Guinea Bissau hasta las costas del Magreb, en asociación con las FARC y la camorra napolitana, a través del desierto del Sahel en la llamada autopista 10 (paralelo 10).
[11]  El tráfico de drogas, la delincuencia económica, el tráfico de seres humanos, la trata de personas, el tráfico de armas, la explotación sexual de menores y la pornografía infantil, los delitos violentos, el blanqueo de dinero y la falsificación de documentos, entre otros delitos vinculados al crimen organizado.
[12] Cuerno de África (Somalia sobre todo), Ucrania (y sus implicaciones en Rusia, Turquía y el Kurdistán), Gaza, Libia, Mali, República Centroafricana, Afganistán, Irak, Sudán del Sur, Siria.
[13][13] Incendios forestales, inundaciones, terremotos y cambio climático.
[14] Mar Báltico, foro de Salzburgo,
[15] Agencia Europea para la gestión de la cooperación operativa en las fronteras exteriores.
[16] Contra el tráfico de drogas, la trata de seres humanos, la delincuencia organizada además del mecanismo de Protección Civil de la Unión  que coordina la respuesta de los Estados miembros a los desastres naturales y a los causados por el hombre.
[17] La UE está adherida al convenio Europeo de Derechos Humanos.
[18] Como el registro de nombres de pasajeros de avión europeos (PNR) para delitos de terrorismo y delincuencia organizada.
[19] Escuela Europea de Policía.
[20] Centro de Inteligencia de la UE.
[21] Sistema de vigilancia de Fronteras Exteriores.
[23] Asociación Estratégica adoptada en 2007, que pretende colmar la brecha en materia de desarrollo entre África y Europa. La estrategia se centra en seis ámbitos de cooperación, como paz y seguridad, gobernanza democrática y derechos humanos, pero también comercio, integración regional e infraestructura.